Hace algunas semanas en Pasión por el Rayo hablábamos de la complicada situación por la que estaba atravesando el Rayo B en una pretemporada donde estaba siendo avasallado. El club franjirrojo paralizó entonces los partidos amistosos para concentrarse en un estreno liguero que ha llegado este mes de septiembre con mejores sensaciones pero desafortunadamente sin mejores resultados.
La campaña para el filial arrancó con un sorprendente empate a 0 contra el Móstoles en un partido abierto que se jugó en Fuenlabrada debido a las obras del Soto de Móstoles. Con ocasiones clarÃsimas para los dos equipos, el reparto de puntos dejó a los dos insatisfechos pero permitió a los de Vallecas estrenar su casillero de puntos.
Sin embargo, el momento de refrendar la mejorÃa era en la renovada Ciudad Deportiva ante un recién ascendido Cala Pozuelo que fue mucho más inteligente que el Rayo y supo remontar y volver a adelantarse para llevarse los 3 puntos de manera definitiva. El 2-3 dejó en el filial la sensación de que pudo haber vuelto a puntuar pero que se le escapó el partido en pequeños detalles pese a los goles de Mauro y Becerra.
