La afición del Rayo ha movido ficha y en una acción sin precedentes en el fútbol español un grupo de aficionados del club vallecano ha decidido demandar a la Federación Española de Fútbol por considerar el cierre del fondo del Estadio de Vallecas una «vulneración de derechos fundamentales».
Según ha podido saber Pasión por el Rayo, este grupo de aficionados ha demandado a la Real Federación Española de Fútbol ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid por el cierre del fondo del Estadio de Vallecas por el lanzamiento de aviones de papel durante el partido ante el Athletic. Como ya informó este medio en su día la Federación sancionó formalmente al club, pero su reflexión lleva a exponer que «quienes pagan la sanción son los abonados de esa grada: se quedan sin acceso a su localidad aunque no se les atribuye ningún hecho, no fueron oídos y el club tiene prohibido recolocarlos en otra zona. Es un castigo colectivo, y la afición sostiene que vulnera sus derechos fundamentales».
Esta demanda viene a cuestionar acciones repetidas a lo largo del tiempo en nuestro fútbol y que se repiten habitualmente: el cierre de gradas enteras perjudicando a todos los abonados de grandes zonas en los estadios.
La demanda ha sido presentada por la Federación de Peñas del Rayo, diez peñas y un grupo de abonados y supone un cambio drástico en el enfoque de este tipo de sanciones al pasar de un ámbito cerrado, formado por la RFEF y los clubes implicados, a contar con la participación activa de los aficionados, que son los que sufren las consecuencias de las mismas.
La afición vallecana indica que la Federación le ha impuesto un castigo colectivo y que sobre el papel se sanciona al club, pero lo sufren abonados a los que no se atribuye ningún hecho, que no fueron oídos y a los que la norma federativa prohíbe reubicar. El recurso alega la vulneración de cuatro derechos de la Constitución: principio de legalidad y de personalidad de las sanciones, presunción de inocencia, derecho a defenderse sin indefensión y, por último, igualdad. Además, se indica que los responsables ya han sido identificados al prohibirse el acceso al estadio a doce aficionados, mientras la Policía sigue identificando participantes con las imágenes disponibles.
La solicitud de esta demanda es que la RFEF sea declarada como culpable de haber vulnerado estos derechos fundamentales y que, por tanto, se anule el cierre del fondo y se reconozca a los abonados el derecho a no perder el acceso a su localidad por hechos que no se les atribuyen. Se pide que sea la propia Federación la que proceda a identificar las zonas del fondo afectadas y que reubique a los aficionados que no participaron.
Este movimiento es extremadamente importante puesto que la sentencia podría sentar un precedente que beneficiará a cualquier afición y en cualquier categoría.
