No habrá paz para los malvados no es solo una frase bíblica o una maravillosa película de Enrique Urbizu con José Coronado. Es un mantra entre la afición del Rayo Vallecano que ha decidido dar una oportunidad, probablemente la última, a quien se ha permitido el lujo de ir contra sus hinchas los últimos 15 años. La mediación de la plantilla y cuerpo técnico y la unidad del rayismo han sido claves en esta tregua condicionada que marca la disputa del Rayo – Elche.
Porque el rayismo ya ha demostrado que no tiene nada que perder y que asume las consecuencias de una protesta pacífica por mucho que intenten criminalizarles. Ahora tiende la mano esperando una buena voluntad ausente durante muchos (demasiados) años. En caso de no poder confirmarla con hechos se volverá a las protestas. Porque el rayismo tiene claro que el único dueño del Rayo es la afición que estuvo muchos años antes de la actual propiedad y seguirá muchos años después. Los máximos accionistas sólo tienen el control de la empresa, no del sentimiento.
Y mientras todo esto va camino de una mesa de negociación, hay un partido entre Rayo Vallecano y Elche fundamental para las aspiraciones de ambos equipos. Una victoria les permite escapar de la quema de la zona baja de la tabla y acercarse 3 puntos a la permanencia en la primera división. Beñat San José espera poderse centrar ya en lo futbolístico después de 10 jornadas de ‘infierno’ extradeportivo.

Para este duelo tiene las importantes bajas de Batalla, Ratiu, Luiz Felipe y Nteka. El 11 probable del técnico franjirrojo sería el formado por Audero, Balliu, Mujaid, Lejeune, Pedrosa, Ciss, Unai López, De Frutos, Isi, Álvaro García y Camello. Una alineación muy reconocible de las últimas jornadas.
En el lado ilicitano, su técnico Anselmi tendrá que jugar el partido si quiere los puntos que pretendía que la liga les regalara si el rayismo persistía en sus protestas. Para ello podría alinear a Dituro, Buba, Redondo, Chust, Revivo, Morcillo, Lemar, Villar, Tete, Valera y Fer Niño. Su gran baja es la de Javi Aguado.
Será Miguel Sesma Espinosa el encargado de dirigir la contienda desde el césped asistido desde la sala VOR por Jorge Figueroa Vázquez. El fondo del estadio de Vallecas estará clausurado y habrá protestas desde las otras gradas aunque alejado del ambiente y el colorido que caracteriza al feudo franjirrojo. Tampoco habrá excesiva afición visitante que no se ha desplazado por temor a la posible suspensión del encuentro y que no tuvieran la devolución del importe de las entradas.
Durante 90 minutos el fútbol quiere reclamar su protagonismo tras la tregua condicionada y antes de empezar el emocionante viaje copero en Huelva.
