A vueltas con un estadio tan indigno como peligroso

A vueltas con un estadio tan indigno como peligroso

Opinión. El Estadio de Vallecas no presentó el domingo las condiciones mínimas de seguridad para acoger un evento en el que se congregaron más de 11.000 personas.

Opinión. Menudo meneo nos dio el Sevilla. Llegó el conjunto andaluz con sus estrellas, con sus brillos, con sus jugadorazos y, sin que nos diéramos cuenta, hizo temblar los cimientos del Rayo… una realidad. Pero hoy no vengo aquí a hablar de los cimientos deportivos del Rayo, sino de los de su estadio, el ¿renovado? Estadio de Vallecas. Hoy voy a hablar de este Estadio de Vallecas en el que esta temporada se limita el margen de actuación a los medios más pequeños, de ese Estadio de Vallecas que cambia asientos y arregla estructura de gradas inferiores, pero en el que se ofrece un espectáculo deportivo para más de 11.000 personas rodeadas de andamios, con vallas por todas partes, con utensilios de obra a mano… es decir, un auténtico desastre.

Esa Liga en la que los más humildes como Pasión por el Rayo no tenemos cabida, esa misma Liga que alardea de esplendor y de estrellas y de nivelazo, permite que en un estadio como el nuestro se abandone el graderío por escaleras sin iluminar, los asientos estén indecentes y muchos aficionados denuncien sensación de miedo por el estado de las gradas superiores. ¿Tiene que pasar algo grave para que se ponga remedio inmediato? ¿Alguien puede asegurar sin temor a equivocarse que el Estadio de Vallecas es totalmente seguro y que todo está controlado incluso cuando se abarrote con 15.000 espectadores? Ojo, que en quince días llega el Athletic a Vallecas.

No se puede permitir que la Liga, ese ente dominado por el dinero, por el negocio, por los euros, por las intenciones de expansión internacional, por el control total y absoluto de todo lo que genere beneficios económicos, se permita el lujo de dejar a los aficionados al fútbol en un entorno como nuestro estadio. La limpieza, (¡¡hay que ver cómo están los baños!!… totalmente indecente), queda para otro capítulo. solo falta que la única persona responsable del mantenimiento del estadio, porque solo hay una, caiga enfermo. Así nos luce el pelo en Vallecas. Necesitamos una solución urgente y no solo un cambio de asientos que, por cierto, vaya gusto en la colocación de los mismos. Ver para creer.