Ahora las radios, ¿qué vendrá después?

Opinión. Pretenden que las emisoras de radio paguen un canon, ¿qué vendrá después? La LFP se ha convertido en la SGAE del fútbol y busca por todos los rincones quien les permita seguir llenando bolsillos.

¿De dónde podemos sacar dinero? Las televisiones han sido exprimidas al máximo (salvo el eterno y herido de muerte partido en abierto), los patrocinadores empiezan a escasear y los mecenas se cuentan con los dedos de una mano y aún nos sobrarán unos cuantos. ¿Qué hacer entonces? Vamos a inventar una nueva fórmula ‘pay per listening’, o mejor, que paguen los que se lucran de nuestro espectáculo. Nosotros, como clubes generadores de ese show llamado fútbol, estamos en pleno derecho de reclamar dinero a todo el que se lucre de manera directa o indirecta con nuestro esfuerzo, nuestro trabajo y nuestra apuesta. Yo, como presidente de un club de fútbol, digo: «Si apuesto mi patrimonio para traer a los mejores jugadores del mercado, si las televisiones pagan, si los aficionados pagan, ¿por qué no van a  pagar las radios?».

Este bien podría ser el pensamiento de cualquier dirigente lumbreras de esto que pueblan el deporte rey en España y que ahora se han apuntado a la moda de hacer caja a toda costa, sea como sea, sea a costa de lo que sea… la SGAE del fútbol español se llama LFP. A los clubes se les exige que paguen a sus jugadores, algo que parece indecente en los tiempos que corren, ¡con la crisis que tenemos encima y nos vienen con esas!. Se han gastado los millones en adecentar estadios, en fichar estrellas, en costosas campañas publicitarias (leáse en el más estricto tono irónico que posean), en tapar agujeros y en llenar bolsillos, ¿no? y, ahora, cuando la gallina de los huevos de oro empieza a remolonear se acuerdan de todo el que se mueve.

¿Quieren que paguen las emisoras de radio por llevar el espectáculo del fútbol a los hogares? ¿Acaso se les ha olvidado que no hace tanto tiempo eran los únicos medios que teníamos a nuestro alcance para estar al tanto de lo que pasaba con nuestros equipos? La invasión de las televisiones, con despliegues increíbles que obligan a cambiar de horarios continuamente, a jugar a las doce de la mañana, a las cuatro de la tarde o a las diez de la noche, ha cambiado el panorama y pretenden desplazar al medio de comunicación más bonito, más dinámico y más espectacular que existe.

Este fin de semana las radios no han podido entrar a los estadios, toda una pena y, desde mi punto de vista, una vergüenza y una falta de respeto hacia todos esos profesionales que con su voz, con su imaginación y con su profesionalidad han sido capaces, y siguen siéndolo, de hacer que lo que no se ve, se pueda vivir como si estuvieras presente. ¿Quieren quince millones? Calderilla que solo sirve para unir a los medios contra unos mangantes de guante blanco que con su falta de escrúpulos están exprimiendo a todos, incluidos a los aficionados al fútbol a los que se les obliga a vivir en función del fútbol. Nunca es al contrario.

¿Qué será lo siguiente? Pues mucho me temo que la prensa escrita y, posteriormente, los medios digitales, que para eso «nos estamos haciendo de oro». Ya me gustaría a mí explicarle a más de uno de esos ‘listillos’ el esfuerzo de toda índole que supone mantener vivo un sentimiento como PxR o como otros tantos medios no oficiales que a base de esfuerzo, dedicación, cariño, y a costa de sus propios bolsillos, intentan sobrevivir en un mundo plagado de intereses y de actores mucho más poderosos (esos que aparecen en Primera División y desaparecen cuando tienen ‘algo más interesante que contar’). Evidentemente PxR ni puede ni quiere pagar por seguir viviendo esta ilusión que mantiene ‘vivos’ a unos cuantos rayistas de corazón.

Las radios deben resistir (ayer lo hicieron de manera sobresaliente, no entraron a los estadios pero nos hicieron vibrar de igual manera). Todos debemos resistir y de una vez por todas reclamar el derecho a ser informados. ¿Acaso las publicidades que estos medios consiguen y que les permiten ejercer su trabajo les llegan directamente de los clubes? ¿Se imaginan al PP o al PSOE pidiendo que se les pague cada vez que un medio acuda a uno de sus mítines?. Seamos serios y acabemos de una vez con la especulación, el fútbol negocio llevado a los extremos, a la exageración, y la falta de criterio de unos ‘hombres de negocio’ que casi nunca arriesgan nada y casi siempre salen beneficiados.