Sandoval había hecho pruebas en la posición de central antes de decantarse por un jugador del filial que ya venía mostrando buenas maneras en el B. Ante la Ponferradina, el técnico franjirrojo decidió dar la confianza a Alcañiz y el joven central se la devolvió con un buen partido.
No echó de menos el Rayo Vallecano a Arribas, ni a Coke, ni a Rafa García en la posición de central. En el Toralín, ante la Ponferradina, el técnico franjirrojo decidió dar la alternativa a Alcañiz, otro jugador procedente del filial que, ante la ausencia de Arribas por sanción y de Salva en pleno proceso de recuperación, desempeñó su labor a la perfección.
Enfrente se encontró con un equipo rocoso, que apretó y que durante muchos minutos fue mejor que el Rayo, pero Alcañiz, bien asentado en el centro de la defensa junto a Antonio Amaya, se encargó de cerrar todas las líneas de penetración y con un juego sobrio, serio y sereno devolvió la confianza del técnico.
Sandoval reconocía la labor del jugador a la conclusión del partido, destacando la dificultad que presentaba el enfrentarse a hombres mucho más experimentados. La vuelta de Arribas la próxima semana podría cerrarle de nuevo las puertas del primer equipo, pero Alcañiz ya ha demostrado que su juego está a la altura de un Rayo con aspiraciones.
