La Plataforma ADRV ha enviado un escrito en el que responsabilizan a Martín Presa y piden su salida del Rayo, a la vez que alertan de un destino nada deseable para el Estadio de Vallecas, «ojito derecho de especuladores inmobiliarios».
La afición del Rayo, a través de la Plataforma ADRV, ha lanzado un comunicado en relación al cierre del Estadio de Vallecas que dice lo siguiente: «Estamos contra la espada y la pared. Se nos cae el estadio encima y entre todos, tenemos que ponerlo en pie. No se trata de otra oración en el desierto, esta es la verdad. La culminación de un proceso de destrucción. Un ataque al corazón del rayo y del barrio de Vallekas.
La Comunidad de Madrid obliga al cierre del Estadio por el deterioro en el que se encuentra. Nada extraño, nada que no sepamos después de haber vivido y recorrido sus entrañas durante años. Lo peor es que se puede ver un proceso largo en el que no se ha puesto un céntimo para evitar que pasara. Es un lustro de avisos, respondidos con miradas a otro lado. Y entre medias la creencia de que nos van a tirar la casa. Un Presidente incapaz, que ha aguantado lo habido y por haber, con tal de ser el primero que sepulte nuestra cancha. Y llevarse una pasta por ello, claro. En pleno corazón de Vallekas, a tiro de piedra del centro, es el ojito derecho de especuladores inmobiliarios. Y si para ello ha sido necesario comprometer la seguridad de sus aficionados y la de los visitantes, adelante. Porque avisos ha habido. Quejas que retumban desde baños rebosantes hasta tribunas que se menean.
Ya no es una afrenta de una parte cabezona del Rayismo. No, qué va. Es un clamor a gritos por la seguridad de todos los que acuden al estadio. Resulta que el mismo espacio ahora clausurado, fue abierto a 13.000 personas hace unos días. ¿Cómo es posible? ¿Qué mensaje se nos manda? ¿Que recemos al cielo porque no haya sucedido una tragedia?
De todas las cosas que Martín Presa ha hecho contra el Rayo, esta es la peor. Es hora de que salga. Es el momento de que sepa que sus días se terminan en el Palco».
