RUEDA DE PRENSA

Almada tras el Rayo 3-0 Oviedo: «Llorar sobre la leche derramada no es beneficioso»

El entrenador del Oviedo fue crítico con el partido de su equipo en el Estadio de Vallecas

Almada tras el Rayo 3-0 Oviedo: «Llorar sobre la leche derramada no es beneficioso»
Almada, entrenador del Oviedo, en el partido en el Estadio de Vallecas (c) Pasión por el Rayo

El técnico del Real Oviedo no puso excusas tras el 3-0 encajado en Vallecas. Guillermo Almada compareció con gesto serio y autocrítico, calificando el choque como “el peor partido desde que estamos en el club” y asumiendo la responsabilidad de una derrota que puede marcar el devenir de la temporada.

“No doy nada por perdido”

Pese al golpe, el entrenador quiso lanzar un mensaje de resistencia: “Yo no doy nada por perdido”. Reconoció que el equipo se vio “lento, agotado” y sin la chispa habitual tras el esfuerzo acumulado, especialmente después del duelo ante el Atlético. “Jugamos mal y por ende no merecimos otro resultado”, admitió con crudeza.

Almada habló de un momento duro, de esos que obligan a apelar al carácter: “A veces el fútbol es un camino espinoso, duro. Ahora tenemos que afrontarlo y tratar de levantarnos como hombres”. El objetivo inmediato pasa por recuperar físicamente a una plantilla “reducida” y tomar decisiones pensando ya en el próximo compromiso.

Un vestuario “apenado y dolorido”

La imagen final fue la de un equipo tocado. “Sí, están tocados”, reconoció. Aunque desde fuera se percibió falta de actitud, Almada insistió en que el problema fue físico: “Yo los vi agotados, esa es la realidad. No los vi con la chispa que generalmente tenían”. Aun así, no eludió el debate sobre la rebeldía: “Pudimos hacer cinco cambios, no pudimos hacer once, si no los hubiéramos hecho. Quizás la actitud también nos faltó”.

El aplazamiento: “La situación justa no es”

Uno de los focos volvió a estar en el polémico aplazamiento y la acumulación de partidos. El entrenador fue claro sobre esta situación: “Justa no es”. Ya advirtió en su día que los principales perjudicados serían ellos por los viajes y por contar con una plantilla más corta que otros equipos. “Nos iba a generar un desgaste”, reiteró. Sin embargo, evitó excusarse: “Llorar sobre la leche derramada no es beneficioso”.

“Si hay un responsable soy yo”

En un momento delicado, Almada quiso proteger a sus futbolistas: “Si hay un responsable del partido de hoy soy yo, no los futbolistas”. Subrayó que el grupo “ha dejado la vida en todos los partidos por la camiseta” y que este fue, sencillamente, el día más flojo desde su llegada.

Con el equipo a nueve puntos de la permanencia y las jornadas consumiéndose, el mensaje a la afición fue de compromiso absoluto: “Dejar la vida y buscar las mejores alternativas para sacar esto adelante”. No mira atrás ni señala la planificación: “Tenemos que barrer para adentro”.

Vallecas dictó sentencia en el marcador, pero Almada insiste en que la historia aún no ha terminado. El lunes, nuevo capítulo.