La línea defensiva está en entredicho. Los trece goles recibidos a domicilio ante At. Madrid, Valladolid y Espanyol y los cambios en la estrategia defensiva, se ven reforzados por los cambios de «cromos».
Paco Jémez deberá recomponer una vez más su línea defensiva de cara al encuentro del próximo fin de semana. Ante el Espanyol, el técnico franjirrojo no pudo contar con Jordi Amat por contrato de cesión, situando en el eje de la defensa a Gálvez y Labaka, y frente a los blaugrana, pese a la vuelta de Amat, Mikel Labaka deberá cumplir un partido de sanción por la expulsión sufrida en Cornellá-El Prat. Estas circunstancias llevarán a un nuevo cambio en el centro de la defensa vallecana que, olvidados los partidos con defensa de tres que, principalmente a domicilio, tan mal resultado han dado, situarán salvo sorpresa a Gálvez y Amat para proteger a Rubén y cubriendo las espaldas a Javi Fuego.
Los dieciséis goles recibidos por el Rayo en apenas cinco jornadas (At. Madrid, Real Madrid, Valladolid, Deportivo y Espanyol) son un mal dato para recibir al F.C. Barcelona, de lejos, con veinticuatro goles, el equipo más realizador de Primera División.
