Apto para casi todo, excepto para jugar al fútbol

El estado del terreno de juego del Estadio de Vallecas fue uno de los comentarios recurrentes de los protagonistas del encuentro que enfrentó ayer a Rayo y Zaragoza.

Sandoval se quejó amargamente del estado del césped del Estadio de Vallecas, algo que no favorece en nada la apuesta de toque y fútbol ofensivo del Rayo Vallecano. El resto de protagonistas de ambos equipos, Aguirre también se refirió al mismo, hicieron hincapié en que el césped estaba muy irregular y el balón apenas podía controlarse con seguridad.

El míster vallecano comentó en la rueda de prensa posterior al partido que una inversión de 300.000 euros podría suponer muchos puntos a un Rayo Vallecano que en su estadio debe conservar todos los posibles con vistas a mantener la categoría.

El balón está ahora en el tejado de Raúl Martín Presa, y de los administradores concursales, que deberán recoger el guante lanzado por el técnico franjirrojo si no quieren ser los ‘causantes’ de una debacle en el estadio vallecano.