El entrenador del Rayo Vallecano, Rubén Baraja, ha decidido celebrar cuatro sesiones a puerta cerrada para preparar el partido del próximo domingo ante el Alcorcón en el Estadio de Vallecas.
Rubén Baraja no quiere dar pistas a sus rivales y, de cara al compromiso del próximo domingo ante el Alcorcón, ha programado una semana de entrenamientos con varias jornadas a puerta cerrada. Cuatro serán las sesiones que el entrenador franjirrojo dedique a preparar el duelo ante los alfareros sin la presencia de medios de comunicación ni público en general, aumentando de esta manera el aislamiento que busca para afrontar el choque ante sus ‘vecinos’ con las máximas garantías. El vallisoletano ha ido aumentando paulatinamente la presión sobre el limitado entorno que habitualmente arropa al equipo vallecano cada día de entrenamiento. Aparte de las cada vez más habituales sesiones «a puerta cerrada», Baraja inició su trabajo prohibiendo cámaras más allá de los primeros minutos de cada sesión, para posteriormente solicitar que se cerrara la grada del campo 5, lugar habitual de entrenamiento del equipo, obligando al escaso público que sigue diariamente cada sesión a situarse en la pasarela superior que divide el campo de hierba natural de los otros cuatro terrenos de juego de la ciudad deportiva.
Esta semana celebrará jornadas de puertas cerradas mañana martes, el miércoles en el trabajo matinal, el jueves y el viernes (Estadio), permitiendo a los seguidores vallecanos seguir las evoluciones de sus jugadores en la sesión vespertina del miércoles y en la matinal del sábado, que será la última prueba antes del choque del domingo a partir de las 12 horas.
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