El Euro Rayo de Íñigo Pérez no arrancó solo en el campeonato. Porque una vez más (y pese al horario y la distancia) la afición no dejó solo a su equipo. El rayismo estuvo muy presente en el estadio de Montilivi de Girona aunque con unas condiciones impropias del fútbol de primera división.
Casi un centenar de rayistas, muchos de ellos pertenecientes a la peña Rayistas por Catalunya, disfrutaron de la victoria de los suyos contra el Girona del ex franjirrojo Míchel. Todos ellos disfrutaron con el espectáculo de los suyos que en 45 minutos pusieron tierra de por medio sobre su rival.

Sin embargo, una temporada más, las gradas visitantes de la primera división siguen siendo impropias de la categoría. Muchos rayistas se quejaron de estar en una zona a pleno sol con más de 30 grados con un metacrilato que dificultaba la visión, una red sobre sus cabezas y un cuestionable acceso a los servicios y a la zona de bar.
