El Rayo Vallecano logró una histórica victoria en su visita a Mestalla. Un gol de penalti, anotado por el ‘Chori’ Domínguez a falta de siete minutos para el final decantó un choque muy igualado.

Ficha técnica:
Valencia C. F. (0): Alves, Rami (Cissokho, minuto 78), Jonas (Bernat, minuto 62), Feghouli, Soldado, Ever Banega, Piatti (Parejo, minuto 45), Barragán, Guardado, Ricardo Costa y Tino Costa.
Rayo Vallecano (1): Cobeño (Rubén, minuto 66), Tito (Nacho, minuto 73), Amat, Gálvez, Casado, Adrián, Trashorras, Piti, Franco Vázquez (Lass, minuto 64), ‘Chori’ Domínguez y Leo.
Arbitro: Alvarez Izquierdo.
Goles: 0-1. Minuto 83. Chori Domínguez, de penalti
El Rayo Vallecano volvió a quitarse la piel de cordero y en un partido serio y sovente logró derrotar al Valencia C.F en Mestalla, un feudo inexpugnable para los valencianos a lo largo de la historia pero que hoy cayó gracias a un gol anotado por el ‘Chori’ Domínguez. Empezando la historia por el final, porque en definitiva fue lo más intenso y emocionante del enfrentamiento entre valencianos y vallecanos, el argentino respondió a la grada de Mestalla que la tomó con él lanzando la pena máxima que hacía que el Rayo se llevara tres importantísimos puntos de Valencia.
El partido tuvo de todo, salvo ritmo de continuidad, seguramente porque el Rayo supo ralentizar el juego, supo rebajar la tensión que intentaba imprimir el Valencia al partido y, además, tuvo la fortuna que no llegó en el Reyno de Navarra. Un penalti en la recta final del choque redondeaba una victoria lograda a base de trabajo colectivo y esfuerzo.
Paco Jémez suplió la baja de Javi Fuego situando a Adrián en el centro del campo junto a Trashorras, pero además dotó al equipo de mayor veteranía en retaguardia devolviendo al lateral zurdo al sevillano Casado. Ambos estuvieron a buen nivel y el equipo lo notó. La presión del conjunto de Jémez se retrasó hoy unos metros para que el equipo tuviera una imagen de bloque compacto e impenetrable, y el efecto bloqueó la creación ché y resultó ser totalmente positivo.
La primera parte finalizó sin apenas acercamientos a portería contraria. Los dos equipos se respetaban, aunque era el Valencia el que quería ser dominador para agradar a una afición que terminó de uñas con los suyos y pidiendo a gritos la dimisión del presidente Llorente.
En la segunda mitad, el Rayo leyó mejor el partido todavía y, con los huecos propios del cansancio y del avance de líneas local, tuvo paciencia para esperar que llegara una oportunidad. El equipo seguía en su línea de solvencia defensiva y pese a la insistencia local, tampoco sufría como era de suponer ante un rival y en un estadio como este. Gálvez trabajaba bien la anticipación, los laterales cubrían las llegadas por banda y el resto del equipo se situaba alrededor de una zona del terreno de juego donde era imposible penetrar.
Jonas dispuso de una de las mejores ocasiones del partido, pero su disparo abajo fue repelido por Cobeño, instantes antes de la lesión del cancerbero, que estará varias semanas fuera del equipo. La lesión del mostoleño obligó a Jémez a dar entrada a Rubén, sustituyendo posteriormente a Tito para que se incorporara Nacho a la línea defensiva.
Con el equipo bien plantado atrás, una de las llegadas del Rayo, fructificó en tres puntos. El equipo franjirrojo lo intentó por la derecha con Lass, que había entrado por Vázquez, y por la izquierda con Piti, mientras ‘Chori’ apretaba y Leo buscaba una de sus jugadas explosivas para dinamitar un partido que terminó reventado cuando Trashorras era derribado dentro del área. Piti cedió el ballón a ‘Chori’ Domínguez, que había escuchado insultos desde la grada de Mestalla, y el argentino no falló. Su celebración sirvió para demostrar que el futbolista tenía más de una razón para estar satisfecho esta noche. El Rayo vencía por primera vez en la historia en Mestalla, lo hacía de penalti, marcaba el ‘Chori’ y, después de dos derrotas consecutivas, volverá a dormir pensando en los puestos de cabeza más que en los de cola. Eso sí, sin descuidar al Levante, que llega en apenas tres días.
