Todo empezó hace cuatro años y medio, en Sevilla. El domingo, el cancerbero mostoleño del Rayo debutaba en Primera División con su equipo… en Sevilla.
David Cobeño ha cerrado un círculo que dará paso a muchas historias futuras pero que, casualidad o no, ha tenido como punto de encuentro la ciudad de Sevilla. En la capital hispalense, el de Móstoles se convirtió en jugador de Primera División. Cuatro años y medio más tarde, se convirtió en jugador de Primera División con el Rayo Vallecano.
Su primer contacto con la Primera División data de marzo de 2007. En aquella ocasión, Cobeño sustituyó a Palop en el descanso del encuentro de la 27ª jornada en el que los hispalenses recibían al Celta de Vigo en Nervión. El resultado final (2-0) fue lo de menos, el canterano del Rayo debutaba en la máxima categoría con su nuevo equipo, aunque, después, el futuro le fuese algo más esquivo de lo que se podía pensar en aquellos momentos. Su alegría fue máxima y quiso compartirla con sus paisanos de la localidad mostoleña, haciendo entrega de la camiseta de su debut al alcalde de su ciudad natal. Sevilla fue protagonista de su gran día.
Este fin de semana, cuatro años y medio más tarde, Cobeño veía cumplido otro nuevo sueño y de nuevo lo hacía en Sevilla. El cancerbero debutó en Primera División con el Rayo Vallecano, aquel equipo que le vio crecer y con el que se convertiría en Portero menos goleado de Segunda División en la temporada 2007-08.
El año pasado el Villamarín fue un calvario para Cobeño
David Cobeño ha conseguido quitarse de encima un gran peso. Los cuatro goles que le endosó el Real Betis la temporada pasada y, sobre todo, la manera en que fue anotado alguno de ellos, hizo daño al portero franjirrojo. Sandoval parecía tener guardada esta fecha para que el de Móstoles pudiera resarcirse, y a fe que lo hizo. Aquel primer gol en propia puerta y los primeros insultos de la grada recordando su pasado en el eterno rival, pero sobretodo, aquel penalti lanzado ‘a lo panenka’ por Emaná para redondear una goleada (4-0), tuvieron el domingo contestación. Cobeño fue titular, estuvo acertado (principalmente en un lanzamiento de Rubén Castro ‘a bocajarro’ tras toparse con el larguero) y permitió la victoria de un Rayo que respira más tranquilo en su vuelta a Primera División.
