Opinión. Hoy empezaré con una de perogrullo: el Rayo es el Rayo.
Me explico. Creo que haríamos muy mal creyéndonos importantes, porque sería el primer paso para alejarnos de la realidad y empezar a cavar nuestra propia fosa. Creo que cometeríamos un error imperdonable si empezáramos desde ya a hacer cuentas, a sumar puntos, a vernos no sé dónde en Diciembre, en febrero o en Abril. Las «simeonadas» nos vienen bien ahora. Hay que ir partido a partido, sin mezclar competiciones, pero disfrutándolas todas ellas.
Dentro de unos meses veremos si el Rayo tiene potencial suficiente para sobrevivir en tres competiciones, si la Copa o la Conference le sobran o si incluso la liga le viene grande. Todavía es demasiado pronto para valorar nada. Cinco puntos en cinco partidos no es un bagaje importante, no es como para tirar cohetes, pero tampoco hay que empezar a perder los nervios. En los cinco partidos se ha competido, en los cinco hubo opciones de victoria. El Rayo puede ganar casi a cualquiera, pero que nadie olvide que cualquiera le puede ganar al Rayo.
Tenemos jugadores que están a gran nivel como De Frutos, Chavarría o Ciss y tenemos a otros con ganas de reivindicarse, como Oscar Valentín, Pacha Espino o Alemao. Tenemos un poco de todo.
Y pasado mañana nos toca viajar a uno de esos campos en los que habitualmente sufrimos. El Metropolitano no nos gusta por múltiples razones, pero estoy seguro de que el Rayo volverá a competir. En eso no tengo duda. Luego llegará el Sevilla y después nos tocará reinventarnos y vestirnos de gala y afinar las voces (las vuestras y las nuestras) porque Europa nos espera.
Este es un año demasiado bonito como para empezar a torcerlo tan pronto. Pido paciencia porque, aunque creo que sufriremos más que el año pasado, también nos tocará divertirnos.
Sobre el resto de cosas… qué deciros… que la vida, lamentablemente sigue igual. Voy al lío. El Rayo se mete en Europa, ilusiona a todo el mundo, ¡¡25 años después!! La gente se imagina haciendo cosas grandes y viviendo un auténtico espectáculo cada jueves y la respuesta del club es que no sólo sube el precio de los abonos regulares de temporada llegando a duplicar su precio en apenas 7 años, siendo los más caros de la historia, sino que además se descuelga con otros 60 euros adicionales para los abonados, independientemente de su ubicación en el estadio y de su condición de joven, adulto o jubilado. Y hablamos sólo de tres partidos, contra Shkendija, Poznan y Drita. Si el Rayo pasa a las eliminatorias, a pasar por caja otra vez. Como decía al principio, el Rayo es el Rayo, para lo bueno y para lo malo.
