Hoy voy a hablar de toallas. De las toallas usadas que se le entregaron a los árbitros en un partido del filial en la Ciudad deportiva y de las toallas de la vergüenza mostradas con más o menos ironía, con más o menos acierto o con más o menos gracia por el Lech Poznan en Conference. Parece una tontería, otra más de las muchas que hay en este Rayo, pero creo que no debemos confundir nunca HUMILDAD con CUTREZ, que no debemos olvidar que el año pasado el Rayo ingresó 62 millones de euros y que la humildad se puede entender comparándote con la mayoría de equipos de la liga española, pero eso no vale para compararte con cualquiera. Humilde es el Vallecas, el CDV o el Yuncos, cutre es el Rayo Vallecano. Si no tienes personal suficiente, si descuidas cualquier detalle, si no inviertes un euro en nada, si lo tienes todo como hace treinta años ¿eres humilde o eres otra cosa? Y si vienen de fuera y te sacan los colores, la culpa no es de los polacos, es tuya por tener las cosas así.
Esa montaña de toallas de mil colores es el reflejo de la decadencia, el abandono y el desprecio de un club profesional que de profesional sólo tiene el apellido. Pero no solo las toallas, también las sillas de bar, las camillas de hace décadas y tantas y tantas cosas que nada tienen que ver con la humildad sino con el abandono, el mal gusto y la falta de inversión. La ciudad deportiva sigue inutilizada por la misma dejadez, el Estadio de Vallecas sigue sin tener bien iluminados sus accesos, cuando llueve sigue habiendo los mismos charcos en los mismos sitios, hay asientos que siguen sin estar anclados tras las obras… y me voy a parar aquí, porque podríamos seguir hablando durante horas y horas de todo esto.
Me dicen que el que dirige esto dijo algo de Cristiano y de Messi, menuda justificación. ¿Que estas dos figuras mundiales no se quejaran quiere decir que las cosas están bien? ¿Ese es el nivel? Yo no necesito que ninguno de ellos me diga lo que ven mis ojos y si los vestuarios y el resto de las instalaciones del Estadio de Vallecas están en mal estado, abandonados y sin los recursos mínimos de un club profesional, se denuncia, lo diga Cristiano, lo diga Messi o lo diga el Lech Poznan. Si los enchufes de la zona de prensa están en mal estado, si los baños están en mal estado o si la ciudad deportiva está en mal estado, se denuncia. Porque ser humilde no justifica ser cutre, porque ser humilde no justifica dar toallas usadas a unos árbitros, ni entregar una torre de toallas de cualquier manera en un partido europeo, ni una caja de botellas de agua sin el mínimo orden, ni unas camillas, unas sillas o unas mesas de bar de playa de los años 80. Porque la dignidad empieza por uno mismo y la humildad se utiliza como justificación cuando haces todo lo que puedes y no te llega, cuando te dejas la vida por hacer las cosas bien. Humildes somos nosotros en comparación con la Cadena SER o la COPE, pero el producto que ofrecemos, de mayor o menor calidad, no es cutre. Ya está bien de manipular la realidad. El Rayo no es humilde, al menos no lo es como para justificar todo esto.
