OPINIÓN

Columna de opinión de Miguel A. Tejeda en ECDF 9×19

La desaparición de peñas, el poco peso de la Federación, que no haya movimiento a nivel de grada en general… hay mucho que analizar y mejorar.

Columna de opinión de Miguel A. Tejeda en ECDF 9×19
Pathe Ciss, jugador del Rayo Vallecano (c) Pasión por el Rayo

Hoy mi columna de opinión va en dos direcciones que nada tienen que ver una con la otra, pero que no quería dejar pasar la oportunidad de tratar. La primera tiene como protagonista a Pathe Ciss. Mi enhorabuena al centrocampista del Rayo por su logro junto al resto de compañeros de la selección de Senegal. Ser campeón de la Copa de Africa es un premio impresionante para Pathe. Y ahí es donde entra en juego la desidia del Rayo Vallecano. El club, una vez más, volvió a estar lejos de lo que se espera de una entidad de máximo nivel. No homenajeó a su jugador, no le brindó el aplauso que merecía, no supo aprovechar la oportunidad de sentir orgullo por uno de los suyos. Nada de nada. El ninguneo al jugador fue absoluto, algo que no ocurrió con Camello y su medalla olímpica con la selección española. Aquello se hizo bien, lo de Pathe es un despropósito se mire como se mire.

La polvareda levantada en redes, nuestra columna de opinión al respecto en pasionporelrayo.com y todo lo que vino después obligó al Rayo a emitir un comunicado que, lejos de servir como disculpa o autocrítica, intentaba justificar lo injustificable. ¿Qué tendrá que ver el sentimiento de dolor y tristeza tras los accidentes de trenes de la semana pasada con lo que estamos diciendo? ¿Por qué el Rayo considera incompatible o “inadecuado” reconocer el éxito de uno de sus jugadores con guardar un respetuoso minuto de silencio y mostrar el dolor por las víctimas de los accidentes? No tiene ni pies ni cabeza. Y voy más allá, si has tomado esta decisión ¿por qué la comunicas a posteriori y después de todo el lío montado y no lo haces antes del partido? Y ¿por qué no se lo comunicas al propio interesado? Porque Pathe Ciss no debía saber nada cuando retuiteó un mensaje crítico en el que un usuario de Twitter se quejaba de la falta de interés del Rayo, cerrando con un contundente mensaje: “Vaya club de mierda”. Eso lo retuiteó Pathe Ciss, tal cual. Por cierto, que el Villarreal sí homenajeó a Pape Gueyé, debe ser que en Villarreal separaron el minuto de silencio, el dolor y la pena por los accidentes de tren del reconocimiento a su futbolista, debe ser que en Villarreal pensaron que una cosa y la otra no eran incompatibles. Debe ser que en Villarreal hicieron las cosas bien y en Vallecas, una vez más, se hicieron tarde, mal y nunca. Debe ser.

El Rayo es un club reactivo porque no tiene medios, porque no invierte, porque no tiene músculo institucional, porque es un solar a nivel de gestión. Todo pasa por el mismo cuello de botella, todo pasa por la misma mesa y todo se queda bloqueado, retrasado, estancado… esa es la realidad. Si no creas una estructura sólida, con mucha gente, con departamentos, con capacidad de decisión pasa lo que pasa, que todo es un desastre. Te puedes pasear por las televisiones esparciendo tu mensaje y tu lloriqueo, pero la realidad es la que es. Y tampoco entiendo el papel de las televisiones y los medios generalistas dando altavoz a las lamentaciones y prestando nulo interés a la realidad de una entidad casi ‘fantasma’. Pero esa es una ‘guerra’ que dejaré para otro día. Por cierto, que el homenaje a Ciss llegará dentro de un par de semanas, contra el Oviedo.

Voy ahora al segundo punto que quería tratar hoy en esta columna. Me da la impresión de que de tanto ganar y tras tanto éxito a más de uno se le ha olvidado cómo se pierde en Vallecas. Debe ser que han vuelto al Estadio de Vallecas algunos de los que hace años recibían aquel cántico de “Si os vais no volváis”. Debe ser que ganar mola y perder no tanto. Sé que cada uno hace lo que le da la gana. Y no voy a ser yo quien le diga a nadie cómo debe actuar o qué debe hacer. Sólo constato una realidad. En Vallecas siempre ha calado hondo el mensaje de “Siempre a las buenas siempre a las malas te animaré”. Vale que era el descuento y que el Rayo recibió dos goles. Vale que el partido ya estaba perdido. Vale. Sólo digo que algo está cambiando para peor, y no lo digo únicamente por la desbandada del sábado con el 1-2 y el 1-3, sino por una sensación general previa, porque tengo la impresión de que a algún sector de Vallecas se le ha olvidado cómo se pierde en Vallecas. Ganar más que perder, jugar la Conference y tener un equipo que daba gusto verlo jugar ha nublado la vista de muchos. Hay quien piensa que a Vallecas se va a animar al Rayo, no a ver ganar al Rayo. Pero también hay quien debe pensar que a Vallecas se va a ver ganar al Rayo. El abono te da derecho a cualquier cosa, incluso a no ir a los partidos (como los 3.000 que faltaron el sábado). Lo triste, para mí, es que Vallecas está cambiando a peor en muchas cosas y eso es síntoma de que, una vez más, algo está fallando a muchos niveles. Eso requiere un profundo análisis también desde el punto de vista social. La desaparición de peñas, el poco peso de la Federación, que no haya movimiento a nivel de grada en general… hay mucho que analizar y mejorar. ¿Quiere esto decir que no se pueda criticar el juego del equipo? Para nada, pero algo, algo hay que cambiar.