>¿Cuándo explotará Piti?

>Si hablamos de ilusión, hablamos de Piti, si hablamos de ganas de hacer las cosas bien, pensamos en Piti, si hay un jugador con cualidades y capacidad para deslumbrar, entre otros, encontramos a Piti. ¿Cuándo llegará su hora?

Sevilla puede ser un lugar propicio para su lucimiento, para que en la ciudad de los artistas nos presente su mejor obra, para que en la cuna de grandes toreros se vista el traje de luces y nos deslumbre con el mejor de sus recortes, mostrándose en los medios y «toreando» con templanza para ofrecernos una tarde memorable en un enclave único, el Ramón Sánchez Pizjuan. Cuando coge la muleta todos esperan la genialidad, que estoy seguro está por llegar… y yo no sé vosotros, pero yo no me la quiero perder.

Nadie puede ni debe olvidar que Piti ha recorrido una larga travesía hasta asentarse en Segunda División, que tras su paso por Zaragoza o Ciudad de Murcia recaló en el Hércules para triunfar y la suerte le fue esquiva. Que durante dos temporadas ha estado con el alma en Vallecas pero con la cabeza en Alicante y que eso, por fin, se acabó. Ahora tenemos a Piti en cuerpo y alma dedicados al Rayo y esperemos que su ansiedad no le pase factura y que Mel siga confiando en su trabajo (que no es poco) y sobre todo en su posible futuro.

Piti nos muestra su espíritu, su garra, su energía, su clase en el control de balón y en el golpeo pero está por llegar su acierto, y cuando llegue, seguro que lo hará para ofrecernos grandes tardes de fútbol en el Teresa Rivero y donde quiera que esté.

No sé si este sábado habrá llegado el día en el que Piti, en un gran estadio, se destape ante el «hijo pródigo» de un grande de la Primera División, pero si no es así, el aficionado de a pie seguirá esperando y apoyándole para que no decaiga. Piti, tu fe es la nuestra.

Un sentimiento, una ilusión… ¡aúpa Rayo, aúpa campeón!