Opinión. El fútbol no da tregua y te transporta de la gloria al infierno a la misma velocidad que te devuelve de nuevo al lugar de partida. Sin darte cuenta, sin apenas tiempo para reaccionar. Así funciona esto. __________________________________________________________________________________
El Rayo Femenino es el claro ejemplo de un equipo que tiene que superar la adversidad de una competición que todavía le viene grande (léase esto con claro signo de admiración y respeto), como es la Champions, y que luego tiene que volver a los quehaceres domésticos, donde se encuentra con equipos que más parecen llegados de otra dimensión (no muy afortunada, para su desgracia personal).
Las chicas de Joserra Hernández han paseado el nombre de Vallecas, de Madrid y de España, además del de nuestro Rayo, por Rusia, Islandia e Inglaterra, y siempre, y digo siempre, han dejado la imagen del equipo campeón que son. Muchos pensaban que se había desmantelado el equipo, que el Rayo había abandonado a sus chicas y que había dejado ‘tirada’ la sección que más éxitos ha dado en los últimos años. La realidad nos demuestra algo muy diferente. No solo no parece abandonada, sino que ante el Arsenal se vivió el mayor espectáculo jamás contemplado en España en un partido femenino. Increíble pero cierto. Mientras en la vecina Getafe los «aficionados» del club azulón daban la espalda a un equipo enfrascado en la Europa League, en Vallecas cerca de 5.000 personas acudían a disfrutar de un equipo que dejó a todos boquiabiertos. A los habituales y a los nuevos en estas lides. ¡No veas como juegan estas chicas!, decía un aficionado a la salida del Teresa Rivero. Cuanta razón tienes, chaval.
Cuando fuimos las mejores… todo eran alabanzas, salíamos incluso en el Telediario y nos hacían especiales en los periódicos. Hoy, una vez se consumieron los flashes, se apagaron las luces de los estadios Champions y volvimos a la faena diaria, nos encontramos con un Málaga al que se le han hecho 22 goles en dos partidos o con un Sevilla que ha recibido 8, por poner los dos ejemplos más flagrantes.
¿De qué va esto?, ¿por qué se han cargado de esta manera la Superliga? Cierto es que pocas veces les hemos hecho caso y que las chicas merecen toda la atención del mundo, pero está claro que haciendo una liga en la que se enfrentan equipos «Champions», como el Rayo o el propio Espanyol, con conjuntos confeccionados de aquella manera y que no dan el nivel, se le está haciendo un flaco favor a este deporte.
Ni que decir tiene que yo prefiero los partidos ante el Arsenal, ¿quién no?, y que las de Joserra son tan profesionales que juegan casi, casi igual ante las inglesas que frente a Las Palmas -que por cierto, también se ha llevado 6-, pero algo hay que hacer para arreglar una competición a la que solo le quedan los partidos de las rondas finales para ofrecer un espectáculo que los ‘lumbreras’ inventores de ligas sin sentido se han cargado, por el afán de hacer caja y dar representación a clubes que ni por asomo se habían planteado tener un equipo femenino (y no me refiero ahora al Málaga). Y si lo querían, que lo hubieran construido desde la base.
Ayer fuimos las mejores… hoy, metiendo goles sin piedad a equipos débiles donde los haya, nos tenemos que rebajar a jugar una liga que está por debajo de nuestro potencial. Al menos de momento. No es cuestión de prepotencia ni de sacar pecho, es simplemente sentido común y responsabilidad. ¿Alguién puede salvar esta liga? Que lo haga, por favor. Aquí dejo mi granito de arena.
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