Andrija Delibasic ha tenido que esperar doce partidos, muchas ausencias y alguna que otra ocasión errada para poder celebrar su primer gol con el Rayo Vallecano en Primera División.
Ni Diego Costa, ni Lass, ni Sandoval… la felicidad plena tras la victoria en el Ciutat de Valencia ante el Levante correspondió a un jugador que no había tenido fortuna todavía de cara al gol y que ayer, por fin, después de doce presencias en diferentes encuentros, logró el pirmer tanto en Primera División con el Rayo.
El delantero montenegrino aprovechó los últimos minutos del encuentro ante el Levante para redondear la goleada que su equipo consiguió ante los granotas. Su explosión de alegría fue espectacular. Acudió a la banda a celebrarlo con el resto de compañeros y durante varios minutos hizo gestos y más gestos demostrando el peso que acababa de quitarse de encima. La rabia contenida y la alegría salieron a borbotones. Delibasic volvió a sonreir.








