La FIFA a través del arbitraje internacional ha introducido esta temporada nuevas normas que parece que hemos visto aplicadas en el Sevilla – Rayo Vallecano. Porque a la media hora de choque el conjunto rayista vio cómo el colegiado del encuentro, Ricardo De Burgos Bengoechea, anulaba un gol de cabeza de Isi en plancha tras un centro medido de Andrei Ratiu.
Hasta ahí podría parecer todo normal pero lo que más sorprendió al público (y a los espectadores por televisión) fue que el árbitro del partido se dirigió hacia el cuarto árbitro para agradecerle el apunte de que el de Cieza había cometido falta sobre su marca para poder rematar en el área del Sevilla. Era el 0-2 tras el tanto de Álvaro García.
Sin embargo, el clamor entre la afición franjirroja fue que se trata más bien de una faltita que jamás hubieran pitado si el gol hubiera sido en el otro área. Lo curioso del asunto es que la comunicación sobre el césped funcionó entre el cuarteto arbitral y no necesitó acudir al VAR para ver la jugada. Quizá si la hubiera visto y no se hubiera fiado del cuarto árbitro…
