© PXR. Vallecas, 31 Octubre 2009
Se repitió la historia. El Elche llegaba a Vallecas en un momento en el que los frajirrojos debían reafirmar su condición de favoritos, tras la nefasta imagen de la jornada anterior en Balaídos, y consiguieron dar la sorpresa llevandose los tres puntos.
Ficha técnica:
R. Vallecano: Cobeño, Coke, Pelegrín, Serrano (A), Albacar, Angel (Pachón, min. 45)(Quero, min. 62), Movilla (A), Susaeta, Jofre (Michel, min. 45), Piti (A) y Rubén Castro.
Elche C.F.: Caballero, Oscar R. (A), Raul Fuster, Samuel, Juli (A), Jorge Molina (Tena, min. 87), Wakaso, Acciari, M. Crespí, Saul (R. Gómez) y Trejo (Lara, min. 71)(A).
Arbitro: Gardeazabal Gómez.
Goles: 0-1. Minuto 38. Juli, de media volea y desde la frontal del área sorprende a Cobeño y a la defensa franjirroja.
El Elche volvía al ‘lugar del delito’. A aquel estadio en el que Cobeño conseguía un gol de portería a portería, donde el Rayo se dejó el último cartucho de su sueño de primera y donde los ilicitanos celebraron sus goles como si hubieran sido ellos los que lograban el ascenso. Pero salvo que los visitantes se llevaron el partido, no hubo más similitudes con el pasado.
Pepe Mel premió a Susaeta y a Angel con la titularidad tras el partido de copa, dejando a Quero y a Michel en el banquillo. Por un lado, el técnico reconocía el trabajo de estos dos hombres el pasado miércoles, y por otro, intentaba cambiar algo tras lo sucedido ante el Celta. Pero el experimento no funcionó.
Susaeta no tuvo muchas oportunidades en la banda y su desborde no es tan eléctrico como el de Quero y Angel, junto a Movilla, se vio sobrepasado por las circunstancias y por el centro del campo del Elche, mucho más vivo y astuto.
El Rayo se asustó de primeras. Vio que el Elche no llegaba a encerrarse, ni a buscar las contras, ni a esperar a ver qué pasaba, sino todo lo contrario. Desde el pitido inicial se echaron arriba, presionaron en todo el campo, maniataron a Angel y Movilla, y cerraron las bandas de Susaeta y de un desconocido Jofre. El catalán no fue el de otras ocasiones y, probablemente, será uno de los primeros perjudicados en las próximas jornadas.
Con este arranque de partido se vio la mejor versión del Elche y la peor del Rayo. Los de Bordalás se manejaron a sus anchas, mientras que los vallecanos bastante tenían con aguantar el chaparrón. Descolocados, tremendamente estresados y con ganas de arreglar la situación, aunque sin soluciones aparentes, los de Mel se iban encogiendo, cediendo toda la iniciativa a los visitantes.
Los nervios en defensa eran evidentes, incluso Cobeño fallaba en un despeje de puños -algo poco habitual en el mostoleño-. Serrano no era el dueño de la situación en la zaga, y sus salidas desde atrás no aparecieron en todo el partido, Coke no ayudó mucho a Susaeta, bastante tenía con defender, y Albacar, más alegre a la hora de ir hacia arriba, estuvo desubicado en muchos momentos, facilitando las llegadas del rival por su costado.
Movilla llegaba tarde en la anticipación y, una vez superado, todo era más fácil para los alicantinos. Con las bandas desasistidas y sin desborde, el trabajo individual de Piti tampoco fue efectivo y Rubén Castro terminó convirtiéndose en un islote en ataque, desaparecido por momentos y muy fácil de anular.
Entre tanto descontrol llegó Juli y con un disparo potente y colocado, ante la mirada de la defensa vallecana, sorprendía a Cobeño y ponía el partido donde se merecía, con victoria visitante (0-1, Juli). Se entraba en la recta final de la primera parte y la reacción se hizo esperar.
Pachón se lesionó al cuarto de hora de incorporarse
Muchas cosas debían cambiar para que el Rayo le diese la vuelta al marcador. De primeras, Mel entendió que el centro del campo necesitaba un ‘lavado de imagen’ y que en la banda izquierda había un problema a resolver. La solución era dar entrada a Michel, para controlar más el balón y cubrir las carencias de Movilla en la salida del equipo desde atrás, y a Pachón, que obligaba a Piti a volcarse a banda izquierda. Con esto el Rayo mejoró, haciéndolo principalmente en el aspecto anímico.
Con la reacción encaminada y con espíritu renovado llegaba un nuevo revés para el conjunto vallecano. Un cuarto de hora después de su incorporación al juego, Pachón sufría un pinchazo en su pierna derecha y tenía que dejar el campo. El míster vallecano daba entrada a Quero, que puso voluntad pero que tampoco dio con la clave para superar a la más que nutrida defensa de los ilicitanos.
El Elche empezó a centrar todos sus esfuerzos en la faceta defensiva. El balón ya no importaba tanto, el orden táctico y el bloqueo del rival eran su principal preocupación, y con la seriedad mostrada durante todo el choque, no tuvieron ningún problema, salvo sobresaltos esporádicos, para conservar el sitio y llevar el partido al terreno que más les convenía.
Las continuas pérdidas de tiempo, los parones por esto y aquello, y la falta de puntería de los vallecanos, llevaron el partido a un callejón sin salida. Piti tuvo la ocasión más clara en el minuto 70, pero no acertó ante la salida de Caballero, y Coke veía como se le anulaba un gol poco después por fuera de juego, tras un envío desde el lado izquierdo.
Los últimos quince minutos, con cinco de añadido, fueron la escenificación de la desesperación. Se sucedieron los encontronazos, los piscinazos y algún que otro rifi-rafe que no favorecieron el desarrollo de un partido que estaba visto para sentencia, a pesar de que Pelegrín se empeñara, adelantada su posición, en buscar un gol que no llegaría.
De los últimos nueve puntos puestos en juego en el Teresa Rivero, el Rayo únicamente ha sumado dos, merced a los empates ante Betis y Cádiz. La derrota de hoy encenderá alguna que otra alarma en el seno del equipo vallecano.
– Resultados y clasificación –
Un sentimiento, una ilusión… ¡aúpa Rayo, aúpa campeón!
