El Elche ha conseguido mantener el 0-0 en su visita a Los Cármenes y confiará en su condición de local para lograr el ascenso a Primera.
Noventa minutos, siempre que Elche y Granada no nos deleiten con una prórroga, separan a ilicitanos y granadinos de la Primera División. El primer ‘round’ de la final del play-off de ascenso finalizó con empate sin goles, principalmente debido a la falta de acierto del Granada, que desaprovechó un penalti fuera de tiempo, y al trabajo de un Elche que supo enfriar el ímpetu de un equipo que gozó de muy buenas ocasiones para haber viajado con ventaja a tierras alicantinas.
No pudo ni supo el Granada imponer su mejor fútbol y no lo hizo, primero porque en el arranque y durante buena parte del primer período se dedicó a dejar pasar los nervios y a esperar la reacción de un Elche que llegó a Granada a hacer lo de siempre, jugar poco y sacar mucho petróleo, y después, porque cuando creció, mejoró y se fue al ataque, se encontró con los palos de la portería y con Jaime, que se convirtió en el héroe de los suyos.
El Elche supo templar el empuje de los rojiblancos desde el primer minuto y gozó de una primera mitad plácida en la que incluso fue mejor que su rival. Xumetra se erigió en el auténtico protagonista de los de Bordalás y con su regate eléctrico y su verticalidad complicó la vida a los locales.
Un «doble-penalti» detenido por Jaime en el descuento salvó al Elche
Mejoró el Granada en la segunda mitad y poco a poco fue haciéndose con el dominio total de un partido en el que destacó primero la figura de Juanjo Collantes y posteriormente la de Alex Geijo, que volvía tras un paréntesis por lesión. El exjugador del Rayo Vallecano superaba una y otra vez a su par y creaba constante peligro cerca del área de Jaime. Suya fue la acción que permitió a Orellana rematar de cabeza, tras pase de Ighalo, que se marchó fuera por centímetros. Era el minuto 57 y el Granada ya mandaba con descaro. Cinco minutos más tarde sería Ighalo el que lo intentaría a pase de Dani Benítez, que fue de más a menos.
Con la entrada de Geijo, el Granada ganó en presencia dentro del área. En su primera intervención con peligro, tras superar a los centrales gracias a un magistral pase de Abel, estrelló el balón en el poste derecho de la portería levantina. En la siguiente acción, el propio Abel remató al larguero y en la continuación de la jugada Collantes lograba acertar con la portería, pero su acción era invalidada por unas inexistentes manos indicadas por el colegiado Pino Zamorano.
Cuando todo parecía sentenciado y encaminado al empate sin goles, llegó la jugada clave del partido. En el minuto 92 Geijo era derribado dentro del área y el penalti lanzado por Abel era detenido por Jaime. Pino Zamorano decidía entonces sumarse a la fiesta de la final indicando que se debía repetir el lanzamiento. Los mismos protagonistas cambiaron su decisión inicial y el golpeo, esta vez al lado izquierdo de Jaime, también sería detenido por el cancerbero.
Con esta doble acción de mérito de aquel portero que hace dos años recibió un gol de portería a portería en Vallecas, el Elche se asegura partir con algo de ventaja en un encuentro de vuelta que promete ser tremendamente igualado y con un Martínez Valero que presentará un aspecto envidiable. El tercer equipo en ascender se conocerá este fin de semana.
