El Rayo Vallecano B arranca la segunda vuelta con las ilusiones intactas y después de haber comprobado que su rendimiento está al nivel de los grandes ‘cocos’ de la categoría. Ni Lugo, ni Celta B, ni Leganés, ni Universidad de Las Palmas han demostrado ser mejores en el cara a cara.
El filial del Rayo Vallecano se desinfló en las últimas jornadas de liga tras encadenar tres partidos consecutivos sin ganar, cayendo ante Getafe y Coruxo (ambos por 2-0) y tras empatar en la Ciudad Deportiva frente el Real Madrid Castilla, en un partido sin goles.
Las sensaciones han sido muy positivas y los de Jimeno se han codeado durante toda la primera vuelta con los grandes, con esos equipos que al final del campeonato estarán llamados a luchar por una plaza de ascenso a Segunda División. Salvo la bajada en rendimiento de las últimas semanas del año, fruto de dichos marcadores adversos, los jóvenes jugadores del B se han mantenido en todo momento en números de liguilla de ascenso, dejando por detrás a Universidad de Las Palmas o Guadalajara, dos de los supuestamente candidatos a todo.
Precisamente será el Universidad, uno de los históricos de la categoría, el que abra el telón de la fase definitiva para un Rayo B que recordará con cariño su estreno liguero en la categoría ante este mismo rival (empate a un goles en el Teresa Rivero). Hasta las islas viajará un equipo con ilusiones renovadas y con ganas de seguir dando guerra en su primera aparición en Segunda B, donde ya han demostrado tener nivel suficiente para estar en una posición desahogada.
Sin confianzas, porque la liga es tremendamente exigente y dentro de unas jornadas no habrá concesiones de ningún tipo, los de Jimeno han conseguido acumular la experiencia que supone el haber ganado a domicilio a rivales tan dispares y complicados como Pontevedra, Cerro Reyes, Badajoz o Conquense y deberán afinar en casa donde han dejado escapar diez puntos, debido a cinco empates aunque sin conocer la derrota, para mantenerse en puestos de privilegio en el tramo definitivo.
El Universidad, experiencia, prestigio y nombre en la Segunda División B
Hay pocos equipos que encarnen el sentimiento de la Segunda División B como el Universidad de Las Palmas, eterno candidato a todo, siempre luchador y con un rendimiento en la mayoría de las ocasiones por encima de lo esperado para su potecial como club. El Uni es un equipo experto, curtido en mil batallas y que sabe cómo se tiene que jugar esta competición. En la presente campaña no empezaron con buen pie, acumulando tres derrotas y un empate en las seis primeras jornadas.
Su trayectoria, totalmente opuesta a la del filial franjirrojo y viniendo desde atrás con tres victorias consecutivas, les ha permitido colocarse cuartos, a cuatro puntos del líder, y con un partido menos -igual circunstancia que los gallegos- que les podría permitir incluso situarse como segundos en la tabla.
Así pues, el año empieza fuerte para el Rayo B en lo que será una de las salidas más complicadas de la temporada para medirse a un equipo que está en racha y ya apunta como de costumbre a la lucha por los play-off de ascenso.
