LaLiga y la RFEF sancionaron al Rayo Vallecano con el cierre indiscriminado de la grada del fondo del estadio de Vallecas en una decisión ya recurrida judicialmente que desampara a muchos aficionados que no tuvieron responsabilidad con los hechos vividos en el Rayo Vallecano – Athletic Club.
Lejos de asumir sus consecuencias y mostrar en la televisión la grada vacía, la federación obligó al Rayo a mostrar una lona con un mensaje que originalmente hacía referencia a la violencia y a la intolerancia. Debido a que la protesta rayista fue legítima y pacífica, el club accedió a modificar el mensaje y dejarlo en «En el fútbol apoyo al juego limpio»… Como si lo de hace 15 días hubiera sido juego sucio.

En cualquier caso, la ausencia de una importante parte del corazón de la afición rayista se dejó notar en el ánimo del resto de aficionados en un escenario tan contundente como la derrota contra el Elche. Ahora, tras la derrota, habrá que esperar para conocer qué rumbo toma la propiedad rayista y si empieza a seguir la corriente mayoritaria de la hinchada que refleja el sentir del rayismo. El estadio de Vallecas necesita volver a rugir como siempre.
