El líder sale ileso del Teresa Rivero

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RAYO 1 – SALAMANCA 1

Empate del líder en Vallecas en un partido intenso en el que ambos equipos olvidaron en el vestuario el corsé defensivo, se quitaron las ataduras y saltaron al campo a tumba abierta a por la victoria. Desde el primer minuto de juego las intenciones de ambos conjuntos fueron idénticas, velocidad, toque y al ataque. Así, dos equipos con empaque, con calidad y que manejan bien el balón empezaron a buscar el área rival como si el principio fuera el final y todo se tuviera que resolver en un puñado de minutos.

Las ocasiones se fueron alternando en ambas áreas, Miku por los salmantinos ponía a prueba a Cobeño, Pachón hacía lo propio con Alberto, y Albiol y Piti, forzaron y forzaron apretando a un conjunto serio y bien plantado, con pinta de equipo con aspiraciones.

El primer cuarto de hora se había esfumado en un abrir y cerrar de ojos. Las llegadas eran continuas y el fútbol era total, por el centro, por la derecha, por la izquierda, a la contra… Y pasó lo que podía pasar. En el minuto 18 un ligero empujón de Coke dentro del área era sancionado como penalti por el colegiado catalán Miranda Torres. Salva Sevilla no desperdiciaría la oportunidad. 0-1 y vuelta a empezar.

El Rayo está ya más que ‘curado de espanto’ y fiel a su discurso siguió buscando la portería charra con insistencia. Siguió acumulando ocasiones, hasta que Pachón logró conectar un soberbio cabezazo que significó el empate (1-1, minuto 25).

Pero el Salamanca también es un equipo de aúpa. Ambos conjuntos, repuesta la igualdad inicial, siguieron con el altísimo ritmo que habían imprimido desde el principio y tanto una portería como la otra eran inquietadas a cada momento por dos escuadras a las que no les parecía valer el empate.

En el minuto 38 el Rayo veía como el colegiado, en su particular recital de acumulación de errores, le anulaba un gol legal a todas luces, para a continuación obviar un penalti a Michel a falta de un minuto para el descanso. La bronca en la grada estaba montada. Aunque el espectáculo también, puesto que a la habitual fiesta de todos los partidos en el Teresa Rivero se unió la hinchada del Salamanca, que ‘invadió’ la grada vallecana y puso la nota discordante a los cánticos locales.

Mismas intenciones para la segunda mitad

En el segundo período no cambió nada. Quizá que el Rayo creyó algo más en sí mismo y pensó que podía tumbar al líder, y sintiéndose fuerte y seguro en su estadio buscó el fútbol directo, la llegada por bandas, como ya había hecho en la primera parte con el trabajo de Albiol y Jofre, y el fútbol de velocidad.

La excepcional aportación de Diamé, que había llevado el peso de su equipo en la primera parte, no se vio mermada por el paso de los minutos hasta los instantes finales, en los que el cansancio empezó a hacer mella en el jugador francés. Piti avisó nada más iniciada la segunda parte con disparo lejano y, entre ocasión y ocasión, Albiol remató de volea un balón que se marchó rozando el poste derecho de la portería salmantina. Entre tanto, el Salamanca quiso reivindicar su situación en la tabla y empezó a controlar algo más el partido, o por lo menos, así lo intentó. También creó peligro, pero terminó dando por bueno un empate que mantiene las distancias con un rival como el Rayo que hoy sí ha vuelto a tener furia, casta, entrega… y fútbol.

Al final no pudo ser y ante las continuas ‘peticiones’ al colegiado por parte de una afición rayista que se sintió perjudicada, se llegó al final de un encuentro que despeja dudas sobre el potencial de un Rayo que le plantó cara, y en algunos momentos fue superior, a un gran equipo. El Salamanca no vino a Vallecas a especular, y con planta de equipo grande, se situó sobre el Teresa Rivero y jugó cara a cara a un Rayo que vuelve a dejar escapar dos puntos de su estadio, donde todavía no conoce la derrota, pero de donde han volado seis puntos (empates contra Xerez, Alicante y Salamanca).

Pepe Mel, ante las bajas de Llorens por sanción y Aganzo por lesión, hizo cambios en la alineación inicial, donde además Tena dejó sentado en el banquillo a Amaya. El Rayo jugó con: Cobeño, Carlos por la derecha, Coke por la izquierda, con Salva y Tena en el centro de la defensa; el centro del campo fue para el omnipresente Diamé acompañado por Michel, que tuvieron a su derecha a Albiol y en la banda contraria a Jofre. En punta de ataque se situaron Piti y Pachón. En la segunda mitad el mister vallecano movió el banquillo. En el minuto 74 Perera sustituyó a Piti, en el 79 fue Collantes quien entró por Albiol y en el 84 Rubén Reyes ocupaba el lugar de Jofre.

Un sentimiento, una ilusión… ¡aúpa Rayo, aúpa campeón!