El Real Mallorca pasó de ser un equipo «ascensor» a consolidarse entre las alternativas al poder que presentan los grandes de la liga. El año pasado se salvaron ‘in extremis’ y ahora luchan por reencontrarse.
Si uno recuerda al Mallorca con problemas para mantenerse en Primera División, más como un equipo ascensor que cómo otra cosa, y ahora convertido en uno de los fijos en la categoría, instalado en la zona media-baja de la liga según soplen los vientos y las temporadas, pues todo eso querrá decir algo, digo yo.
El Real Club Deportivo Mallorca ha experimentado una evidente evolución positiva en el panorama del fútbol nacional…otra cosa es que ese crecimiento se haya dado también a nivel institucional. Pero centrándonos en el aspecto deportivo deberíamos repasar los logros y gestas del club, junto con los nombres que lo han hecho posible.
Los bermellones ascendieron a Primera en el 86 y lo hicieron con dos figuras fundamentales en su historia: Serra Ferrer como entrenador y Magdalena como delantero. Nadal debutó aquel año con el equipo de su tierra y se fichó como portero al marroquí Vados. La temporada en Primera fue espectacular y llegaron a meterse entre los seis primeros clasificados. Sin embargo, y contra todo pronóstico, a la siguiente volvieron a descender para recuperar de nuevo, una temporada después, su sitio en Primera División. Ahí se inició una importante etapa de consolidación.
En 1991 el club se clasificó para la final de Copa contra el Atlético de Madrid, un título que sólo se escapó en la prórroga. El ciclo de tres años en Primera terminó con un nuevo descenso en la temporada 91-92. Después de cinco temporadas en Segunda se vuelve de nuevo a la élite con el ‘histórico’ ascenso de Vallecas, con Tomeu Llompart y Pep Bonet en el banquillo. A partir del 97, con Cúper de entrenador, comienzan a llegar los resultados: subcampeonato de Copa, campeón de la Supercopa de España y disputa de la Recopa, en la que llegó a la final. En la liga acabó tercero, mejor clasificación del club en toda su historia.
El 28 de junio de 2003, en un escenario poco habitual, el Mallorca conseguía su primer gran título al adjudicarse la Copa del Rey ante el Recreativo de Huelva. A partir de ahí el club ha vivido problemas institucionales, pero también buenas campañas deportivas (sólo una decisión “Platini” les apartó de disputar la Champions). El año pasado, salvaron la categoría en el último partido y ahora están ahí, intentando sortear los generales momentos de dificultades económicas para volver a reverdecer viejos laureles; para ello tienen, sin duda, a un gran entrenador. Sólo hace falta que le den tiempo y le dejen trabajar: los resultados llegarán, seguro.
