El Rayo Vallecano ha contado en las últimas temporadas con varios jugadores sudamericanos, aunque la gran mayoría de ellos llegaron procedentes de otros equipos españoles o europeos.
Felipe Miñambres sondea el mercado sudamericano en busca de las piezas necesarias para confeccionar una plantilla de garantías de cara a la próxima temporada. En las tres últimas temporadas han sido varios los jugadores nacidos al otro lado del Atlántico, aunque gran parte de ellos llegaron desde otros equipos españoles o europeos.
Los primeros en aterrizar, a las órdenes de Jose Ramón Sandoval, fueron los argentinos Emiliano Armenteros y Oscar Trejo y el colombiano Brayan Angulo. Los tres conocían perfectamente la liga española y llegaron en calidad de cedidos por Sevilla Y Mallorca, los dos argentinos, y por una empresa de representación, que contaba con los derechos del colombiano.
La siguiente experiencia, en la temporada 2011/12 tuvo como protagonistas a un argentino y a tres brasileños, todos ellos en calidad de cedidos. El brasileño Botelho, procedente del Arsenal, su compatriota Sueliton Pereira, que llegó del Sao Jose, y el argentino, Armenteros, que repetía su cesión del Sevilla, unieron sus fuerzas a Diego Costa, cedido por el Atlético de Madrid en el mercado de invierno.
Por último, la pasada temporada serían cuatro los jugadores sudamericanos que formaron parte de la plantilla que logró la mejor clasificación de la historia para el club de Vallecas. Los argentinos ‘Chori’ Domínguez, que jugó en el Valencia, y Franco ‘Mudo’ Vazquez, cedido por el Palermo italiano, estuvieron acompañados por el canterano Leo Baptistao y por un Sueliton Pereira, que estuvo hasta mitad de temporada, y cuyo paso por el conjunto franjirrojo fue meramente testimonial.
Por el camino en estos últimos años se quedaron jugadores como Beasejour o Torsiglieri. El chileno estuvo cerca de fichar en dos temporadas diferentes por el Rayo, pero las dificultades económicas por las que atravesaba el conjunto vallecano, que únicamente fichaba jugadores a ‘coste cero’, impidieron la llegada del actual jugador del Wigan inglés. El segundo caso, el del central Torsiglieri, fue una anécdota. Con el acuerdo de cesión cerrado con el Sporting de Portugal, su club de origen, y con el propio jugador, la convulsa situación extradeportiva del cuadro franjirrojo «asustó» al jugador argentino, que terminó firmando un contrato de cesión con el conjunto ucraniano Metalist Jarkiv, con el que ha participado en la pasada edición de la Europa League.
