El Rayo Vallecano tiene paralizadas todas las conversaciones de renovación con los jugadores de la actual plantilla. El club afrontará este capítulo una vez haya logrado la permanencia en Primera División.
El Rayo Vallecano tiene congeladas todas las posibles negociaciones que servirán para confeccionar el próximo proyecto del club vallecano. Como en temporadas anteriores, en función de la categoría en la que milite el equipo dirigido por Paco Jémez, las conversaciones con muchos de los futbolistas del actual plantel podrán ir dirigidas en uno u otro sentido, razón por la que la dirección técnica y la directiva de la entidad vallecana aún no han movido ficha para retener a algunos de los muchos jugadores que finalizan contrato el próximo 30 de junio.
Algunos miembros de la actual plantilla ya saben del interés del club por contar con sus servicios en el futuro más inmediato, pero todos ellos deberán esperar a que se cumpla el objetivo de la salvación para empezar a escuchar la oferta que el Rayo pueda ponerles encima de la mesa.
Un ‘Plan Renove’ con infinidad de nombres que repasar
El Rayo Vallecano deberá afrontar el arduo trabajo de ver cómo ir componiendo un nuevo proyecto, teniendo en cuenta que hasta un total de veintiún jugadores finalizan contrato el próximo 30 de junio. Algunos, como Mojica o Rochina, podrían seguir si el Rayo ejecuta sus respectivas opciones de compra, mientras que Larrivey firmó por una temporada con opción a dos más. El resto, o estaban cedidos y deberán regresar a sus clubes de origen, o finalizan contrato y su futuro en la entidad vallecana es incierto. Otros casos, como Adrián o Nery Castillo, parecen tener complicada su continuidad en una plantilla en la que apenas han contado con la confianza de su técnico.
El cuadro vallecano deberá hacer frente a las bajas por finalización del acuerdo de cesión de Mojica, Saúl, Rochina, Jonathan Viera, Iago Falque, Longo, Borja López y Cueva. Además, todo parece indicar que varios jugadores podrían estar ante sus últimas oportunidades con la camiseta del Rayo. Gálvez, que ya pudo salir el pasado verano, no seguirá en la disciplina franjirroja, mientras Arbilla empieza a sonar para equipos necesitados de laterales polivalentes. Con esta situación y con las pocas oportunidades que han disfrutado jugadores como los mencionados Adrián o Nery Castillo, todo parece centrarse en ‘amarrar’ como sea a Tito, Rubén o Zé Castro. Como casos excepcionales esta temporada, la dirección deportiva tendrá ante sí la ‘papeleta’ de gestionar las ofertas que pudieran hacerse a José Carlos y Seba Fernández, dos jugadores inéditos prácticamente durante toda la temporada y que actualmente no están en condiciones de ayudar al equipo en su lucha por lograr la permanencia. Lesionados de larga duración, apenas han contribuido esta campaña.
También es excepcional el caso de otros dos jugadores. El argentino Larrivey, que firmó por una temporada con opción a dos más, podría seguir enrolado en la aventura vallecana a tenor de sus declaraciones y de su rendimiento, incluido el aprecio de su entrenador; y el rumano Razvan Rat, que desde su llegada de la Premier League se ha hecho con un puesto indiscutible e incuestionable en el lateral zurdo del equipo de Jémez, también podría recibir una nueva oferta para permanecer una campaña más.
Otros dos hombres que finalizan contrato y tienen su futuro incierto son el portero del filial Isma Gil, que la pasada temporada aceptó una campaña entrenando con el primer equipo pero jugando con el Tercera División, y Alberto Perea, que comenzó la temporada contando para Jémez pero que, una vez perdido el protagonismo, ha dejado de aparecer incluso en las convocatorias. Ambos finalizan su vinculación con el Rayo el próximo verano.
Varios nombres fijos para el año que viene
Varios son los nombres con los que de partida podrá contar Jémez de cara al próximo ejercicio. Trashorras, Nacho, Baena, Cobeño, Bueno, Lass y Embarba cuentan con una temporada más, mientras que Galeano tiene ficha hasta la temporada 16/17. El caso de Adrián Embarba es peculiar. El ex-jugador del Carabanchel firmó por dos años con el filial, pero su temporada se ha desarrollado íntegramente con el primer equipo, circunstancia que también obligará al club a realizar un esfuerzo extra para corregir el desequilibrio que su actual situación provoca.
Para cerrar el puzle de nombres que plagará el próximo mercado de fichajes del Rayo, la entidad podrá contar con los servicios de Paco Jémez y de Felipe Miñambres -ambos cuentan con una temporada más-, que volverán a unir sus esfuerzos para confeccionar una nueva plantilla que obre el milagro de seguir en lo más alto del fútbol español.
