Más allá de la afluencia de aficionados a Butarque para presenciar el Rayo Vallecano 3-0 Atlético de Madrid, el verdadero partido de la afición franjirroja se jugó en las calles del barrio (Avenida de la Albufera y Payasó Fofó) y empezó a las 13 horas. En la Junta Municipal se congregaron cerca de 2.000 seguidores del Rayo que, una vez más, volvieron a mostrar su indignación y enfado con la directiva del club vallecano y con la gestión de Raúl Martín Presa al frente de la entidad.
Cánticos contra el presidente y su gestión, en defensa de la ubicación del Estadio y por sacar al club de la profunda crisis institucional en la que se haya sumido fueron la columna vertebral de una mañana que finalizó más de una hora después en la puerta de vestuarios del Estadio de Vallecas, donde se leería un comunicado para volver a exponer los puntos principales en los que se sustenta la constante lucha de la afición rayista.
La masa social del Rayo volvió a mostrar músculo en la calle y seguirá haciéndolo también dentro del estadio (cuando se pueda entrar).






