El Rayo Vallecano visitará el próximo domingo el Coliseum Alfonso Pérez para medirse al Getafe C.F., en el primer derbi madrileño de la temporada para los vallecanos.
El Rayo Vallecano sigue acumulando experiencias y vivencias propias de su ‘nueva vida’. Si la primera jornada de liga que se pudo disputar les llevó a estrenarse nada menos que en La Catedral y si en la segunda pudo comprobar cómo su afición sigue en plena forma, mucho más ahora que el equipo camina por la Primera División, el próximo domingo llegará una nueva ocasión para vivir una fiesta del fútbol. En Madrid se vivirán este año varios derbis (fruto de los cuatro conjuntos que esta temporada militan en la máxima categoría) y el de este domingo será el primero para el Rayo, y el segundo consecutivo para el Getafe C.F. Los azulones ya se midieron la pasada jornada al Real Madrid y, tras ofrecer muy buena imagen y ‘asustar’ al Bernabeu, perdieron por 4-2.
El Coliseum Alfonso Pérez acogerá un partido inédito en Primera División que enfrentará a dos conjuntos con aspiraciones distintas este año, aunque al final la competición coloca a cada cual en su sitio. De partida, el Rayo tiene como único objetivo lograr la permanencia -si puede ser sin sufrir mucho-, mientras que el Getafe, con los petrodólares llamando a sus puertas desde Dubai -llegarán el año próximo- y con los refuerzos de un movido verano de fichajes, intentará alejarse de la zona caliente para aspirar a metas mayores. Esa es la realidad y los sueños de ambos conjuntos, la sentencia se dictará semana a semana.
Por el momento, las cosas no le han salido muy bien a los de Luis García. Su estreno en casa ante el Levante fue decepcionante (1-1), únicamente aderezado por un espectacular gol del venezolano Miku. El delantero sudamericano está en estado de gracia de cara al gol -logró otros dos tantos en el Bernabeu- y amenaza a la defensa vallecana con su oportunismo y con una puntería que, aunque no le es impropia, sorprende por tan exagerada aportación. Tres goles en dos partidos están al alcance de muy pocos jugadores (hasta el momento tan solo le acompañan Soldado del Valencia y Cristiano Ronaldo del Real Madrid).
La visita al Real Madrid, subcampeón de la liga pasada y uno de los máximos aspirantes a todas las competiciones en las que participa, dejó varias consecuencias para el conjunto del sur de Madrid. La primera positiva, por las buenas sensaciones que dejaron unos jugadores que, sin complejos, se midieron a las rutilantes estrellas blancas tuteándolas y ofreciendo una gran resistencia. La segunda negativa, ya que su entrenador, Luis García, salió mal parado del ‘fregao’ que se montó en la recta final del choque. Sus protestas le supusieron la expulsión del partido y una posterior sanción de dos encuentros, que le impedirá sentarse en el banquillo ante los franjirrojos.
El resto de connotaciones del choque se miden en varias vertientes. Por un lado está la sentimental, marcada por dos aficiones de corte diferente que esperan ver a los suyos al máximo nivel y donde los vallecanos parten con ventaja (solo hay que ver el ambiente de uno y otro estadio cada fin de semana), y por otro, la puramente deportiva, donde el Getafe parte con el favoritismo de estar asentado en Primera División y de tener un soporte importante en el que apoyarse, económicamente buscando la estabilidad y deportivamente buscando aspirar a ser alternativa a los ‘alternativos’ (Villarreal, Valencia, Sevilla o Málaga). Las buenas relaciones con el Real Madrid siguen dando sus frutos y Codina, Torres, Mosquera, Sarabia o Pedro León -de regreso, tras no entenderse con Mourinho- han viajado desde la Castellana a la Avenida Teresa de Calcuta.
El técnico Luis García, que tan buen rendimiento obtuviera del Levante U.D. al que logró salvar antes del gran lío final, decidió este año cambiar de aires y subirse al barco de un Getafe al que ha cambiado la cara y del que espera obtener el prestigio que le permita crecer como entrenador. Por el momento, el técnico madrileño con pasado franjirrojo -militó como jugador en el Rayo B durante la campaña 1995/96-, ha confiado en un equipo base que pretende le de la estabilidad que le permita aspirar a conseguir metas mayores. Moyá, bajo palos, Cata Díaz y Torres en defensa, Casquero, Lacen, Pedro Ríos y Juan Rodríguez, en el centro del campo, y Miku, en punta, han sido los jugadores fijos utilizados por el cuadro azulón en las dos primeras jornadas. Además, las pequeñas variaciones han sido fruto de las lesiones de Mané (en el minuto 16 del encuentro ante el Levante, aunque entró a última hora en la lista del Bernabeu) y de Lopo, titular en el Alfonso Pérez y fuera de la lista ante el Madrid. Además, se quedaron fuera por lesión Diego Castro, Michel, Gavilán, Ustari y Rafa López.
El Rayo Vallecano medirá sus fuerzas dentro y fuera del terreno de juego
El duelo para los vallecanos será doblemente importante. Primero, porque podría suponer el estreno del casillero de victorias en Primera División, además, en casa de un rival al que por Vallecas, a nivel de la calle, se tiene ‘ganas’. Y segundo, porque supondría dar un golpe de autoridad y demostrar que el buen juego se puede traducir también en buenos resultados (cosa que hasta el momento, con dos empates, no ha quedado reflejado en la clasificación). Será la oportunidad de comprobar si Sandoval cambia de estrategia y decide apostar por la presencia de un delantero, aunque todo hace indicar que continuará dando la oportunidad a un Michu que se ha reivindicado como pieza fundamental en el planteamiento táctico de un Rayo ofensivo, alegre y descarado. Por si acaso, Tamudo y Delibasic esperan con paciencia su oportunidad, sin levantar la voz y sin reclamar galones que en este Rayo ni los mismísimos Cobeño, Movilla o Michel se han colgado.
La buena línea mostrada por el conjunto vallecano hace pensar que dará pie a una continuidad que mueva pocas piezas ni en la línea defensiva, donde Tito y Casado parecen indiscutibles y donde tanto Arribas como Jordi parecen cerrar las puertas a los Labaka o Raúl Bravo de turno, ni en el centro del campo, porque Movilla, Javi Fuego y Trashorras han encontrado el equilibrio que permite tanto a Piti como a Botelho encarar con garantías y suficiencia a los defensas rivales. Sandoval ha evitado mostrar sus armas en los entrenamientos de esta semana, que se completarán con los de hoy viernes, a puerta abierta, y el de mañana sábado, en el estadio de Vallecas, a puerta cerrada, momento en el que ensayará con el once de gala que presente ante el Getafe.
El choque, con horario matutino-dominical, dará la oportunidad a las aficiones de ambos conjuntos de medir fuerzas. Está claro que, en número, los locales serán muy superiores, pero está por ver la guerra que presenten los vallecanos con sus clásicos momentos de euforia colectiva y animación sin pausa. Como primer paso, la imaginación se ha apoderado de los seguidores franjirrojos que han preparado un viaje en tren, con posterior “paseo” por las calles de Getafe camino del Alfonso Pérez. Se espera un gran ambiente en las gradas, a pesar de las quejas que continuamente se escuchan entre la afición getafense por el alto coste de los abonos y las entradas para presenciar los encuentros de su equipo.
Antecedentes:
| Segunda División | Local | Resultado | Visitante |
| Temporada 94/95 | Getafe C.F. | 1-1 | Rayo Vallecano |
| Temporada 03/04 | Getafe C.F. | 3-1 | Rayo Vallecano |
