El Rayo Vallecano rinde visita a un Levante que ha hecho un llamamiento a su afición para conseguir dejar «fuera de juego» al conjunto vallecano, que contará con el delantero Longo como principal novedad.
El Ciutat de Valencia se convirtió hace algunas temporadas en el estadio en el que el Rayo dijo definitivamente adiós a sus escasas opciones de meterse en la lucha definitiva por el ascenso a Primera División. Posteriormente, una gran victoria con goles de Delibasic o Piti refrendaron el fútbol de un Rayo que soñaba con asentarse en Primera División y que un año más tarde lograría la mejor clasificación de su historia bajo el mando firme y sin fisuras de Paco Jémez. Parece mentira que unos meses después, el conjunto vallecano visite aquel mismo estadio con la soga al cuello, con la misma idea futbolística, con las mismas intenciones, pero con resultado mucho más negro. Las dudas han llegado a todos los niveles, la afición no soporta más lo que antes aclamaba, ya pocos recuerdan el orgullo que sentían al ver a su Rayo jugar el balón como lo hacía. Aquel ‘Barsa de los humildes’ está consiguiendo desesperar a su gente y Jémez, que dice no temer por su futuro, podría quedarse por el camino si el equipo no endereza el rumbo. Los resultados mandan más que nunca y en Vallecas no va a ser una excepción.
Hoy, a partir de las 18 horas, el Rayo Vallecano tendrá una cita con el futuro, porque el presente se quedó atrás. La primera vuelta del campeonato y el arranque de la segunda, con dos derrotas consecutivas, han dejado a los franjirrojos en una difícil situación, una de esas de las que solo se sale si todos reman en la misma dirección y si todos creen en la idea y la ejecutan como deben. Las cosas salieron bien en Vigo, tampoco fueron mal en Almería y tuvieron un buen colofón en Getafe, pero no es suficiente. El Rayo necesita ganar, convencer, creer en sí mismo y encadenar una serie de buenos resultados que devuelvan la tranquilidad al barrio de Vallecas.
Para lograr su objetivo, el conjunto franjirrojo se ha reforzado con un central y dos hombres de ataque. Borja López, que arrastra algunos problemas físicos, tendrá que esperar para poder integrarse al grupo, mientras que tanto Rochina, que ya debutara ante el Atlético de Madrid el pasado fin de semana, como el italiano Longo, ya han viajado a Valencia para participar con el equipo en uno de los partidos más importantes de la temporada y que podría marcar un antes y un después para este equipo. Los últimos papeleos que retrasaron unos días la cesión de Longo desde el Inter de Milan, aunque actualmente se encontraba cedido en el Hellas Verona, pudieron solucionarse a tiempo y el delantero podrá estar disponible, al haber sido incluido en la lista de diecinueve jugadores que han viajado a la capital del Turia. En esa misma lista aparece de nuevo el portugués Zé Castro, aliviando la difícil situación en el centro de la defensa, y que compartirá posición con Galeano, a la espera de la decisión definitiva de la pareja que cubra a Rubén, en la que también podrían tener oportunidades tanto Arbilla como Tito, y por supuesto Saúl, mucho más habituado a una posición que ha ocupado en numerosas ocasiones esta temporada.
Aparte del central, felizmente recuperado de una lesión que le ha mantenido fuera del equipo varias semanas, el Rayo recupera a Adrián, que debió cumplir un partido de sanción por acumulación de tarjetas en el encuentro ante el Atlético de Madrid.
En el apartado de bajas, el gran damnificado de la llegada de hombres de refresco ha sido el mexicano Nery Castillo, que se quedó fuera de la lista por decisión técnica. También fueron excluidos los canteranos Mario y Rubén Ramiro, así como Johan Mojica y Cueva, que tendrán muy difícil encontrar un sitio dentro de un equipo que busca otro tipo de fútbol diferente al que estos hombres pueden aportar.
El Levante hizo un llamamiento a su afición para evitar que el penúltimo puesto del Rayo suene a «partido fácil»
En el conjunto granota no quieren que la visita del Rayo les estropee la buena trayectoria que están teniendo y que les ha llevado a ganar en el siempre complicado Sánchez-Pizjuán. La victoria de los levantinistas en la capital hispalense ha desatado la euforia en el entorno del equipo, que quiere aprovechar el buen momento para, de la mano de su afición, sellar cuanto antes la permanencia en Primera, sin renunciar a cotas mayores y ciertamente complicadas. Los cuatro capitanes del conjunto dirigido por Joaquín Caparrós hicieron un llamamiento público a su hinchada para que acuda hoy al Estadio Ciutat de Valencia a animarles en la que plantean como una primera final. Un corteo a la llegada al estadio ha sido la respuesta de una afición que intentará llevar a los suyos a la victoria ante un Rayo que se juega la vida.
Para medirse a los franjirrojos, Caparrós ha dejado fuera de la lista a Gomis, Héctor Rodas, Pallardó, Nikos, Sergio y El Aodua , convocando a Navas y Jimenez, David Navarro, Vyntra, Juanfran, Pedro López, Nagore, El Zhar, Rubén, Xumetra, Ríos, Ivanschitz, Diop, Simao, Camarasa, Barral, Angel y Babá, que regresa tras un largo período de inactividad.
