El Rayo Vallecano afronta el choque ante el Racing de Santander con la intención de demostrar que su fútbol es compatible con la suma de puntos.
El sábado se enfrentarán en el Sardinero dos equipos marcados por la crisis, por la desaparición de los que en otro momento parecieron ser los salvadores y por una ley concursal que ha barrido de un plumazo cualquier exceso económico insoportable en las arcas de dos entidades con inmensos problemas financieros. Esta es la realidad de un Racing de Santander en el que el indio Alí Syed desembarcó con todos los honores para terminar por incumplir promesas y confiar el futuro de la entidad a un concurso de acreedores que consiguió evitar el descenso administrativo.
Así las cosas, el verano por Santander no ha sido sencillo. La salida de Marcelino al finalizar la temporada pasada en la que el equipo consiguió salvarse por novena temporada consecutiva fue cubierta con la contratación de Héctor Cúper, un entrenador de prestigio que demostró su intención de regresar a España a pesar de las dificultades que se iba a encontrar en un equipo plagado de canteranos y salpicado con varios hombres experimentados y que deben ‘tirar del carro’.
Entre los veteranos, el Racing sigue contando con Munitis. El interior ha disputado 419 partidos en Primera División desde que debutara el 22 de Enero de 1995 ante la Real Sociedad (0-0). Tras convertirse en uno de los estandartes del conjunto cántabro, y después de haber jugado cedido en el Badajoz, Munitis fichó por el Real Madrid, jugando dos temporadas y regresando a la tercera cedido al Racing. Tres temporadas en el Deportivo de la Coruña cerraron el periplo viajero de un Munitis que regresó a Santander en la 06/07. Junto a él, Colsa y Serrano, cierran la terna de jugadores que cumplirán su sexta y séptima temporada defendiendo la camiseta racinguista.
Colsa no ha debutado todavía esta temporada y tampoco estará presente en el encuentro ante el Rayo, inmerso en pleno proceso de recuperación. Munitis, que también ha atravesado diversos problemas físicos durante la semana, se ha recuperado finalmente y podrá entrar en la convocatoria de Cúper, misma circusntancia que ocurre con Jairo, que se retiró lesioando del último encuentro ante el Sporting, pero que también podrá afrontar el choque ante el Rayo Vallecano. Otro de los veteranos, el cancerbero Toño, ha manifestado esta semana que «afrontar el partido contra el Rayo como si fuera una final sería un error», algo que el propio Munitis reafirmó al comentar que «es muy pronto para hablar de una final cuando jugamos el sexto partido, aunque para nosotros es importante ganar al Rayo Vallecano».
El gol se ha convertido, sin lugar a dudas, en la gran obsesión del míster argentino. Para solucionar ese problema Cúper seguirá contando con la aportación de Stuani, un hombre al que en el mercado veraniego se colocó en la órbita del Rayo Vallecano cuando la entidad franjirroja buscaba refuerzos de garantías para zona ofensiva. El que finalmente tampoco podrá estar ante los vallecanos será el argentino cedido por el Sevilla, Lautaro Acosta. El ex-jugador del Lanús llegó a Santander con la intención de reivindicar un sitio que no pudo conseguir en el Sevilla y buscando coger el último tren hacia un éxito que se le está negando, principalmente por la plaga de lesiones que suele acompañarle. Esta semana ha sufrido la última de ellas y su baja se estima en aproximadamente un mes.
El Rayo regresa «a su liga» después del ‘revolcón’ sufrido ante el Real Madrid en el Bernabéu
Nunca antes una goleada como la del sábado pudo tener tantas lecturas positivas. El resultado, sin despreciarlo, era algo que podía llegar a producirse, pero la forma de afrontar el encuentro, la gran primera parte desplegada por los de Sandoval y las opciones que volvieron a tener mediada la segunda mitad, dejaron un regusto amargo. El equipo dio la cara en todo momento y los jugadores franjirrojos salieron fortalecidos de una derrota amplia que, al menos, sirvió para confirmar que los vallecanos pueden ser un rival digno para cualquier equipo de esta competición.
El Rayo Vallecano regresa a «su liga» para enfrentarse a un Racing al que espera ganar a base de fútbol. Su técnico no quiere oir hablar de otra cosa que no sea control de balón, juego de toque, apertura y llegada por bandas… en definitiva, espectáculo. De esta manera, los franjirrojos buscarán en su interior ese fútbol que les hizo sorprender al mismísimo Real Madrid durante cuarenta minutos, o que en San Mamés puso contra las cuerdas al Atlhetic Club. Con una apuesta valiente, pero más pendientes de evitar errores infantiles que faciliten la salida a la contra del rival, los franjirrojos confían en volver a Vallecas con tres puntos que les sitúe en una zona tranquila de la clasificación. Después llegará una semana de descanso y posteriormente recibirán en Vallecas al R.C.D. Espanyol.
Para el encuentrto del sábado, Sandoval ha vuelto a guardarse las cartas en la manga y, aunque se espera algún cambio con respecto al equipo del pasado fin de semana, la columna vertebral no variará.
Junto al equipo viajarán más de un centenar de aficionados que una vez más pondrán la nota de color y sonido a un partido interesante en el que el Rayo se juega tres puntos y la confirmación de un planteamiento y una filosofía que todavía no ha recogido los frutos esperados.
