El Rayo ‘cambia’ la Albufera por el Manzanares

El Rayo ha decidido que sus opciones de refuerzo para la segunda vuelta de la liga en Primera pasaban por los descartes del Atlético de Madrid. Las llegadas de Joel, Pulido y Costa así lo demuestran.

El Rayo Vallecano se ha reforzado con la ayuda del Atlético de Madrid. Tres de sus cuatro fichajes en el mercado invernal han llegado del conjunto entrenado por Diego Pablo Simeone, que puso alguna objeción a la salida del portero Joel, pero que no tuvo ningún impedimento para que tanto Diego Costa, lesionado de larga duración y que no ha disputado un solo minuto en la presente liga, como Pulido, central con el que no contaba para el resto de temporada, recalasen en Vallecas. Estos tres jugadores se suman a Pacheco, también cedido por el conjunto colchonero, después de una operación a tres bandas con el Liverpool, y a Perea, interior llegado este verano de las categorías inferiores del Atlético.

El mercado de invierno arrancaba con la salida de Néstor Susaeta. El interior vasco del Rayo no contaba para Sandoval y emprendió viaje rumbo a la liga suiza. También salieron por la ‘puerta de atrás’ tanto Botelho como Koke. El brasileño tuvo protagonismo en el arranque liguero, pero lo perdió conforme avanzaba la temporada. Unos supuestos problemas físicos, que no le han impedido sin embargo debutar sin mayores problemas con su nuevo club, Levante U.D., junto con las indisciplinas del jugador, terminaron de romper la relación que se había iniciado con una cesión procedente del Arsenal inglés, club que mantiene los derechos del jugador sudamericano. Koke, por su parte, con la moral por los suelos tras comprobar que su paso por el Rayo era más testimonial que otra cosa, también buscó una salida, marchándose a la liga polaca para fichar por el Legia de Varsovia.

Mientras tanto, los movimientos de salida se centraban en las pretensiones del Brujas. Ojeadores del conjunto belga andaban tras los pasos de Javi Fuego, que fue tentado y convencido para emigrar, en una operación frenada por el club de la Albufera. No hubo tanta fortuna en el segundo intento. Jordi Figueras, con menor arraigo en Vallecas y en el Rayo y ante «un tren que no se puede dejar pasar», decidió cambiar de aires y salir del Rayo para fichar por el Brujas, dejando en el club franjirrojo una entrada de capital inesperada, al tratarse de un jugador cedido por el Rubin Kazan.

Las incorporaciones vienen con camiseta rojiblanca

Las prioridades del Rayo Vallecano en un primer momento se centraban en la contratación de un defensa central, un hombre de banda y un delantero. Así empezaron a sonar los nombres de Buonanotte del Málaga, de Armenteros del Sevilla y de Pulido del At. Madrid. Estos dos últimos finalmente cayeron en las redes de los de Sandoval, aunque el argentino del Málaga se escapó al empezar a entrar en las alineaciones de Pellegrini en el conjunto andaluz. También se fijó como objetivo la contratación, en calidad de cedido, de Diego Costa. El brasileño se lesionó gravemente en la pretemporada y todavía no ha debutado, pero aún así los vallecanos consideraban que su aportación puede ser vital de aquí al final de temporada. Mucho más ahora, tras la lesión de Raúl Tamudo (operado de una fractura del cúbito de su brazo derecho).

La salida de Jordi varió algo las pretensiones de los Miñambres y compañía, teniendo que centrar gran parte de sus esfuerzos en reforzar la línea defensiva. Así llegó Pulido, central del At. Madrid que no contaba con la confianza de Simeone, esperándose la llegada de otro central, en este caso zurdo, que pudiera cubrir el hueco dejado por el catalán. Finalmente no pudo ser, y el Rayo se queda algo ‘cojo’ en esa demarcación.

Además, la lesión de Dani en el encuentro ante el Athletic, sumada a la poca confianza demostrada por Sandoval en Cobeño, precipitó los acontecimientos y permitió que Joel, tercer portero del club colchonero, también recalase en Vallecas, nuevamente en calidad de cedido, siendo por tanto el cuarto hombre, junto a los mencionados Pulido y Costa, y a Pacheco, que pertenece al Atlético.

Pero si hubo una negociación que realmente marcó lo sucedido en este mercado de invierno, esa fue la que finalizó con el regreso de Emiliano Armenteros al club en el que triunfó la temporada pasada y con el que logró la gloria de ascender a Primera División. El argentino demostró su interés por regresar y, a pesar de los intentos de Sporting de Gijón y de algún otro conjunto europeo, finalmente cerró su llegada hasta final de temporada -en este caso no se contempló la posibilidad de cesión porque en Junio finalizaba contrato con el Sevilla-.