El Rayo Vallecano consiguió derrotar al Deportivo de la Coruña en un partido que tuvo dos partes muy diferentes. En el primer período los vallecanos fueron muy superiores a un Deportivo que despertó en la segunda mitad.

Ficha técnica:
Rayo Vallecano (2): Rubén (A), Tito (A), Labaka (A), Amat (A), Casado (A), Javi Fuego, Jose Carlos, Piti (Lass, minuto 63), Chori Domínguez (A) (Adrián, minuto 62), Leo y Delibasic (A) (Bille, minuto 70) (A).
Deportivo (1): Aranzubia, Evaldo (Oliveira, minuto 47), Bergantiños (A), Zé Castro (Ayoze, minuto 74), Pizzi, Riki (A), Abel Aguilar, Laure, Bruno Gama, Valerón (Camuñas, minuto 58) y Marchena.
Arbitro: Pérez Montero.
Goles: 1-0. Minuto 17. Piti; 2-0. Minuto 29. Jose Carlos; 2-1. Minuto 41. Pizzi, de penalti.
El Rayo ha conseguido despejar todas las dudas sobre su fútbol y lo ha hecho derrotando al Deportivo de la Coruña por 2-1 en un partido en el que mostró dos versiones diferentes de su juego. Los de Jémez fueron mejores que su rival en el primer período, pero se dejaron dominar y lo pasaron mal por momentos en un segundo tiempo en el que bajaron el ritmo y se encomendaron a los contragolpes de sus extremos y delanteros.
No quiso dar pie a más especulaciones sobre su valentía y, volviendo a la defensa de cuatro, en la que los laterales sufren menos y con la que el público de Vallecas parece haberse identificado mejor, el Rayo desplegó un fútbol de categoría en una primera mitad en la que borraron del terreno de juego a un Deportivo tan inoperante en punta de ataque, como incisivo en distancias medias -sobre todo en la segunda mitad-.
Jémez no hizo más experimentos con la línea de retaguardia y colocó a Labaka y Amat juntos, para dar mayor libertad a Casado y Tito. Esto, sumado al extraordinario esfuerzo de un siempre sacrificado Javi Fuego, y a la labor de creación del ‘Chori’ Domínguez, dio como resultado un juego vistoso, peligroso y ofensivo de un equipo que quería ofrecer ante su público una imagen totalmente opuesta a la ofrecida en Pucela hace apenas una semana.
Los primeros minutos ya dejaron sentadas las bases de lo que sería la apuesta vallecana. El ‘Chori’ tomó las riendas del equipo, con Trashorras y Adrián viendo los toros desde la barrera y pagando la penitencia de la goleada en Valladolid, y junto a Jose Carlos por una banda y a Piti por la otra, uniendo fuerzas a Leo en el enganche y a Delibasic en punta de ataque, se hartaron de jugar y parecieron encaminar el partido a una holgada victoria.
La defensa vallecana ganaba metros, intentando evitar la presión de los delanteros gallegos, y conseguía empujar a un equipo que tuvo en Delibasic a un gladiador ofensivo que complementaba perfectamente la calidad de jugadores como Piti o Jose Carlos. Sería precisamente el balcánico el que gozase de la primera ocasión del partido cuando, en el minuto ocho, probó fortuna obligando a Aranzubia a despejar su intento. La segunda opción sería de un ‘intranquilo’ Jose Carlos que, con su movilidad, volvía loca a la defensa gallega. La tercera y definitiva llegaría por parte de Piti, que no falló para anotar el 1-0. El Rayo se movía con soltura sobre el césped de Vallecas y creando fútbol fabricaba ocasiones de peligro.
El segundo llegaría antes de la media hora cuando Jose Carlos, a pase de Leo, superaba a Aranzubia y encarrilaba el partido. El Deportivo no había aparecido todavía más que en esporádicas acciones de Riki y Pizzi, pero colectivamente era una sombra de lo que se esperaba. Aún así, en una de las pocas incursiones en área vallecana durante la primera mitad, a falta de cinco para el descanso, el colegiado señaló penalti a favor de los blanquiazules, mostrando además cartulina amarilla al lateral Tito. Pizzi se encargaría de lanzar la pena máxima y de convertir el gol que les daba esperanzas de cara al segundo período.
El Deportivo adelantó sus líneas y el Rayo puso todo su empeño en los contragolpes
En la segunda parte el partido cambió de forma radical. El Deportivo dio un paso al frente y el Rayo, recogiendo el guante, dio dos atrás y confió su suerte a los huecos defensivos del rival y a la velocidad de sus puntas. A punto estuvo de conseguir el fruto a su cambio de estrategia cuando Delibasic primero, Leo posteriormente y, por último, el ‘Chori’ Domínguez se toparon en una triple ocasión con Aranzubia, instantes antes de la ovación que Vallecas le brindaba a uno de los grandes de nuestro futbol: Valerón. El canario se marchó entre los aplausos de una grada que sabe reconocer la trayectoria de jugadores de su nivel.
A falta de media hora para la conclusión, Jémez dio un paso más hacia la cesión definitiva de galones al Deportivo. La entrada de Adrián en lugar del ‘Chori’ terminó por desequilibrar definitivamente el partido y los gallegos empezaron a creer firmemente en sus posibilidades. Jose Carlos se llenaba de balón en un contragolpe en el que decidió jugar para sí mismo, teniendo a Leo como compañero de un ataque que debería haber finalizado con la angustia de un Rayo que sufrió cuando Riki se quedó solo ante la puerta vallecana, enviando alto su disparo.
Bille, que había entrado en sustitución de Delibasic, también tuyo su oportunidad, entre ataque y ataque del Deportivo, pero un clamoroso error cuando estaba totalmente desmarcado frente a Aranzubia, le privó del gol y Leo, que continuó la jugada, tampoco supo culminar.
El Rayo conseguía de esta manera derrotar a un rival directo en su lucha por la permanencia y despejaba varias dudas sobre la marcha. Una, que con la defensa de cuatro todo funcionó como es debido. Dos, que en Vallecas también es capaz de desplegar buen fútbol -visto únicamente durante el partido ante el Real Madrid-. Por último, que para ganar hay que sufrir y, en eso, también el Rayo sigue su aprendizaje.
