El Rayo Vallecano espera dar la sorpresa en su visita al Calderón. Los de Jémez, que únicamente contarán con la baja del cancerbero Rubén, creen estar en condiciones de poder aprovechar su buena racha para sumar ante el Atlético.
El Rayo Vallecano visitará mañana uno de esos estadios en los que gusta jugar, a los que gusta ir como visitante, uno de esos estadios construidos para ser asaltados y para que los modestos engrandezcan sus leyendas con noches épicas. Enfrente, espera el Tigre y sus compañeros, un equipo construido para triunfar en Europa, para defenderse en España y para superar con facilidad a rivales de la poca talla histórica y real como el Rayo Vallecano. Eso sobre el papel, porque de la teoría a la realidad, en este, como en otros muchos casos, hay un abismo tan grande que la sorpresa puede amargar la fiesta al más pintado.
El Atleti llega tras proclamarse campeón de la Supercopa de Europa y, además, realizando una auténtica exhibición ante el Campeón de la Champions League, el Chelsea inglés. Pero no solo eso, lo hace con un Falcao enrachado que convierte en oro todo lo que toca. Para añadir más picante a la situación festiva en el Manzanares, el padre del colombiano destapó el regusto merengue del delantero, elevando la fiesta al grado de reivindicación de una hinchada enamorada de un jugador único. El cansancio físico y quizá mental de Falcao ha hecho peligrar su presencia en el once inicial del domingo y su sustituto no es otro que un viejo conocido de la afición franjirroja. Diego Costa podría tomar el testigo de su compañero y buscaría una nueva oportunidad deportiva con el Rayo como protagonista.
Pero reducir el potencial de los de Simeone a un solo jugador sería un auténtico insulto al fútbol. La presencia de Arda Turán o Adrián, por ejemplo, refuerza las opciones de un equipo que todavía no ha dado su mejor perfil en la competición doméstica y que, entre celebración y malos rollos externos, podría recibir un susto de un Rayo que llega al Calderón con la intención de buscarse un lugar y un nombre que, a priori, no le corresponde.
Paco Jémez tendrá únicamente la baja de Rubén, expulsado en el último encuentro ante el Sevilla. Para suplir su baja, el técnico franjirrojo echará mano de Dani Giménez, un portero que hace un mes estaba con pie y medio fuera del club pero que, a día de hoy, ocupará la titularidad ante los atléticos.
El Rayo buscará seguir siendo un equipo valiente en la presión pero retomará la defensa de cuatro. Otra alternativa sería un suicidio deportivo en el Calderón y Jémez lo sabe. Aún así, el técnico todavía tiene la tentación de poner ‘patas arriba’ el estadio rojiblanco.
Para este encuentro se han recuperado los lesionados Tito, Piti y Javi Fuego. El centrocampista ha sido el último en sumarse al grupo, tras superar una sobrecarga en los isquiotibiales que le impidieron ejercitarse el miércoles.
Ante el Atlético se espera el estreno oficial del ‘Chori’ Domínguez con la camiseta del Rayo mientras Franco Vázquez, Abu, Rodri y compañía todavía tendrán que esperar para aparecer en las alineaciones del míster franjirrojo.
El asalto al Calderón está preparado. Con fútbol, con manejo del balón, con valentía pero con prudencia, el Rayo espera sumar tres nuevos puntos para seguir siendo la gran revelación del año.
