En 2011 el Rayo Vallecano entraba, de la mano de la familia Ruiz-Mateos, en un preconcurso de acreedores que llevó a la entidad a cambiar de dueños y a entrar en un concurso del que supuestamente saldrá este jueves.
El Rayo Vallecano ha iniciado su cuenta atrás hacia una nueva era. Este jueves, en la sede de los Juzgados de lo Mercantil de Madrid, y con la presencia en la calle de algunos aficionados disconformes con lo que están viendo que ocurre en su club, la entidad franjirroja dirá adiós de manera definitiva a su ‘anormal’ situación y, si todo sale según lo previsto, arrancará una nueva época en la que deberá cumplir con las obligaciones del convenio que alcance con sus acreedores.
En 2011, el club todavía presidido por Teresa Rivero entraba, en plena caída del grupo empresarial Nueva Rumasa, en un preconcurso del que ni la venta a Raúl Martín Presa pudo evitar llegar al concurso de acreedores. Ahora, más de dos años más tarde, esta situación llega a su fin. La gran duda se centrará en saber si el club vallecano, que ha guardado un total mutismo a lo largo de este tiempo, llegará a un acuerdo con Hacienda, el principal acreedor de la deuda acumulada por los anteriores propietarios de la entidad vallecana.
Con el silencio de los dirigentes vallecanos, que en ‘petit comitté’ muestran su convencimiento de una solución satisfactoria para el club, las especulaciones se han disparado, con algunos viendo incluso la sombra de la liquidación sobrevolando el Estadio de Vallecas.
Cuando el Rayo entró en preconcurso, PxR se puso en contacto con el bufete de abogados Cuatrecasas Gonçalves Pereira, uno de los más prestigiosos bufetes de nuestro país que, en la figura de uno de los profesionales del área contenciosa, Javier Sanz, nos explicó las implicaciones de la entrada en preconcursal y el subsiguiente paso hacia el concurso. En un extenso artículo, Javier Sanz acercaba a los aficionados del Rayo las condiciones que regirían el destino del Rayo a partir de aquel momento, explicando que la solución al concurso llegaría por dos vías, convenio o disolución. «La terminación del concurso de acreedores tiene dos posibles vías», afirmaba, «el Convenio o la Liquidación. El Convenio, consistiría en el pago de parte de los créditos en un plazo de tiempo y para ello contaría con cualquier fuente de generación de ingresos del club (televisiones, abonos de aficionados, patrocinios, venta de jugadores, etc.). Esta vía permitiría la continuidad del Rayo tal y como lo conocen hoy sus aficionados», añadiendo que «la Liquidación, por su parte, supondría la disolución de la sociedad y venta de todos sus activos para, con ello, satisfacer en la medida de lo posible a los acreedores del club. Esta opción sería la más traumática ya que supondría, como hemos dicho, la disolución, la desaparición del club. No obstante, a pesar de que más del 90% de los concursos en España acaban vía Liquidación, de los pocos casos de concursos de clubes de fútbol, la experiencia nos dice que se suelen alcanzar Convenios por la especial implicación social de estas Sociedades Anónimas Deportivas».
Este jueves el Rayo Vallecano vuelve a tener una cita con el futuro.
