El Rayo no falla en su primera final como local

El Rayo Vallecano consiguió tras una buena segunda mitad derrotar a la U.D. Las Palmas, que plantó cara y ofreció mucha resistencia en un partido sentenciado con los goles de Aganzo y Delibasic. Los franjirrojos se afianzan en cabeza tras un nuevo traspié del Celta, que no pudo pasar del empate ante la Ponferradina (1-1).

________________________________________________________________________________________________________________________________
Ficha técnica:
R. Vallecano (2): Dani (A), Casado, Amaya (A), Arribas, Coke, Movilla (A), Javi Fuego, Armenteros (A), Piti (Susaeta, minuto 83), Trejo (A) (Michel, minuto 45) (A) y Aganzo (A) (Delibasic, minuto 77).
U.D. Las Palmas (0): Barbosa, Pignol, Ruyman (Quero, minuto 80), David García, Sergio Suárez (A) (Guayre, minuto 59), Pedro Vega (A), Javi Guerrero, Adrián Pollo (A), Jonathan Viera, Vicente (A) (Quiroga, minuto 66) y Lequi.
Arbitro: Sagués Oscoz (colegio vasco).
Goles: 1-0. Minuto 62. Aganzo; 2-0. Minuto 93. Delibasic.
________________________________________________________________________________________________________________________________
rayo 2 las palmas 0
El Rayo Vallecano superó la primera de las cinco pruebas que en su estadio debía afrontar camino de Primera División. Los de Sandoval supieron ser pacientes y, tras una primera mitad en la que sufrieron más de la cuenta, consiguieron sacar la victoria en un segundo período en el que los delanteros Aganzo y Delibasic encontraron puerta.
La U.D. Las Palmas llegaba a Vallecas con las ideas más claras que nunca. Con su fútbol variado desde la sustitución en el banquillo, su fútbol se ajustaba perfectamente a lo que se requiere en el estadio franjirrojo, bloque defensivo, intensidad y presión, cerradas con un veloz contragolpe para desarbolar a unos centrales (Arribas y Amaya) que volvieron a estar en su línea de seguridad y anticipación.
El Rayo, tocado por la ‘varita’ de la fortuna, aprovechó el partido ante la U.D. Las Palmas para ampliar su ventaja ante el Celta, que posteriormente se dejaría dos nuevos puntos en su carrera por el ascenso directo a la liga de las estrellas. Los de Sandoval volvían a recuperar su tándem en el centro de la defensa, Alcañiz volvía al filial, y jugaba con su once titular ante un conjunto grancanario que opuso mucha resistencia.
La primera acción de ataque dejaba a Armenteros en un mano a mano con Barbosa, pero el remate del interior argentino era salvado por el guardameta con buenos reflejos. Parecía ser el aviso de lo que habitualmente se vive en Vallecas, pero hoy la fiesta quedaba pendiente para la recta final. El Rayo no pudo superar con claridad a los amarillos, que tejieron una tela de araña en el centro del campo, dificultando los desplazamientos de balón de los vallecanos, limitando las apariciones de los puntas. Trejo no ofrecía las vías de penetración y Aganzo bastante tenía con luchar cada balón que rondaba el área, bien fuera por alto o por bajo.
El balón era principalmente del Rayo pero los minutos pasaban sin que las ocasiones aparecieran en un partido que parecía cómodo para la U.D. Las Palmas, que sabía que aguantando el marcador en empate podrían empezar a crecer sus opciones de victoria ante una hipotética precipitación local.
Los cambios surtieron efecto y el Rayo fue más vertical y efectivo
Sandoval leyó el partido a la perfección y se percató de las deficiencias que la falta de ritmo de Trejo estaba provocando. La entrada de Michel supuso el revulsivo esperado y el Rayo cambió de cara, encontrando el camino entre líneas y favoreciendo la movilidad de Aganzo primero y la verticalidad y la presencia de Delibasic después.
Entre tanto, el colegiado Sagués Oscoz dejaba a Movilla sin la posibilidad de jugar en Girona (por acumulación de tarjetas) y acumulaba cartulinas para los franjirrojos, que recibieron siete en un partido en el que apenas hubo acciones reseñables en el aspecto disciplinario.
La reanudación mostró la cara más alegre del Rayo Vallecano. Michel se quedaba solo ante Barbosa en una acción señalada como fuera de juego y Aganzo no podía aprovechar la primera gran ocasión que se le presentó al errar una pena máxima en el minuto 57. El rechace del ariete madrileño tampoco era aprovechado por Armenteros, que en su intento estrelló el balón en el poste derecho del a portería de Barbosa.
El Rayo había crecido y veía más cerca que nunca una victoria vital en su camino hacia el ascenso. Las aperturas a banda, con Piti y Armenteros, empezaron a llevar mayor peligro y la movilidad de Aganzo encontró el fruto tras un pase del argentino rematado por el delantero, que esta vez sí acertó con la portería abriendo el camino de la victoria. Era el minuto 62 y el Rayo había aprendido la lección que le dejó el tropiezo ante el Albacete. La tranquilidad fue la nota predominante en un equipo que ante el paso adelante de su rival pudo sentenciar con pases al hueco que finalmente no fueron aprovechados.
Aún así, Las Palmas, que había desaparecido del partido en la segunda mitad tras un buen primer período, pudo aguar la fiesta a los madrileños cuando Quiroga se adelantaba a Dani, titular de nuevo en detrimento de Cobeño, a falta de diez minutos para el final, en la ocasión más clara de los amarillos.
Delibasic, que había entrado en sustitución de Aganzo, aprovechaba la autopista abierta en la zaga grancanaria, pero su galopada no fue culminada por Susaeta, que remató directamente fuera. El montenegrino, sin embargo, no fallaría en el segundo intento. En el minuto 93 una nueva escapada en solitario de Andrija Delibasic cerró con el 2-0 un partido en el que el Rayo afianza sus opciones de ascenso, gracias a que el Celta volvía a dejarse dos nuevos puntos en su propio estadio tras empatar con el colista, la Ponferradina (1-1).