Rayo Vallecano y Real Zaragoza se enfrentarán mañana (Estadio de Vallecas, 21 horas) en un partido al que ambos llegan con la intención de olvidarse definitivamente de los puestos de abajo.
El Rayo Vallecano inicia la recta final del 2012 ante un Real Zaragoza que llega a Vallecas herido tras dejar escapar la victoria ante el Mallorca la pasada jornada, pero con la tranquilidad de estar cumpliendo con las expectativas. Los vallecanos, que cayeron ante Osasuna en su última comparecencia, también han cumplido con creces en este tramo de competición y esperan refrendar sus buenas sensaciones sumando, al menos, dos victorias como local que les dejen en puestos imposibles de imaginar al inicio de la temporada.
Es el Zaragoza un equipo hecho a base de jugadores con experiencia y curtidos en mil batallas. Apoño y Movilla, se han convertido en la gran referencia del centro del campo de un equipo que intentará evitar los apuros de los últimos años para salvar una categoría que para nada les viene grande. Actualmente son decimoterceros, con tres puntos menos que los franjirrojos, a los que se enfrentarán justo antes de recibir al Levante y de cerrar el año visitando San Mamés.
Dos derrotas, ante Barcelona y Celta de Vigo, y el empate en Son Moix, cortaban una trayectoria ascendente y prometedora con tres victorias (Granada, Sevilla y Deportivo), únicamente frenadas por la visita al Bernabéu, donde cayeron 4-0 ante el Real Madrid. Para su míster, Manolo Jiménez, las alineaciones no suelen tener mucho misterio. El once tipo del andaluz es bastante estable y, salvo un par de posiciones, totalmente identificable semana a semana. Roberto ha sido titular todos los partidos en la portería zaragocista, con Alvaro, Abraham y Sapunaru junto a Paredes -últimamente sustituido por Loovens- en línea defensiva; el centro del campo lo conforman Montañés, Apoño, Zuculini y Jose Mari -reemplazado por Movilla- y la punta de ataque la comparten el portugués Postiga y Víctor Rodríguez, que se ha convertido en una de las grandes revelaciones del conjunto maño en lo que llevamos de campeonato.
Movilla ha hablado en la previa y lo ha hecho para destacar el ambiente especial que se vive en el Estadio de Vallecas, con una afición que, según sus palabras, hace mejores a los jugadores del Rayo, y para afirmar que si hiciera un gol no tendría ningún problema en celebrarlo, al no considerarlo una falta de respeto ni al club de la Albufera ni a la afición franjirroja.
La corrección de errores pasados será el primer paso para ‘blindar’ el Estadio de Vallecas
No quiso Paco Jémez desvelar que Nacho seguirá ocupando el carril izquierdo de la defensa del Rayo Vallecano. La buena predisposición de Casado, su buen trabajo durante la semana y el compromiso demostrado por el sevillano pese a su suplencia, hicieron albergar algunas dudas sobre su presencia en el once titular, algo poco probable teniendo en cuenta que el técnico franjirrojo ha afirmado desde su llegada que los jugadores que se ganan el puesto en el campo y en los entrenamientos gozarán de su total confianza y el caso de Nacho no se sale de esos parámetros. El canterano realizó un gran papel en su difícil estreno en casa ante el Mallorca y confirmó su excepcional estado de forma en el buen partido disputado por todo el equipo en el Reyno de Navarra. Pese a todo, el técnico quiso dejar abierta la puerta de las especulaciones, afirmando que debían ser ellos los primeros en conocer cuál era su decisión. «Yo lo tengo claro», afirmó, aunque no quiso desvelarlo públicamente.
Con esta duda despejada, el resto del equipo se parecerá mucho al que cayó ante Osasuna. La baja confirmada de José Carlos y las buenas sensaciones ofrecidas por el ‘Mudo’ Vázquez ante los rojillos, permitirán al argentino seguir creciendo dentro de un grupo al que le ha costado entrar. Su calidad se encargará del resto. Junto a él se espera la presencia de los tres jugadores ‘tocados’ de la semana. Piti, ‘Chori’ Domínguez y Leo serán titulares, con la intención de mejorar las prestaciones ofensivas ofrecidas en el último encuentro disputado.
El Rayo llega al choque con el Zaragoza con la idea clara de no dejar escapar puntos como local, algo que le permitiría cerrar el año en puestos, a priori, no reservados para su potencial, ni futbolístico ni, por supuesto, económico. A pesar de todo, el buen trabajo del equipo está ofreciendo como resultado una imagen y una situación en la tabla que podría incluso mejorar si ante Zaragoza y Levante se hicieran los deberes.
Para blindar el Estadio de Vallecas, Paco Jémez y los suyos han trabajado en solucionar los errores que permitieron a los de Mendilibar llevarse el choque de la semana pasada o al Celta adelantarse en el marcador por 0-2. Una vez superados esos detalles, que son los que hacen que un equipo esté mejor o peor clasificado, el resto será aprovechar la inercia ofensiva, la creación de fútbol, las llegadas por banda y afinar en el remate. Así, el Rayo pretende crecer y hacerse un hueco entre los de arriba, poniendo tierra de por medio con los puestos calientes de la clasificación.
