El Rayo sigue sin concretar acuerdos con sus jugadores

El Rayo Vallecano continúa con su larga travesía del desierto y, de momento, mantiene la tensa espera entre una plantilla que necesita conocer su futuro cuanto antes.

Todo parecía más sencillo de lo que realmente está siendo. La situación en el seno del Rayo Vallecano es tensa y las continuas reuniones, llamadas telefónicas, conversaciones y demás contactos, hoy parecen resolver algo y mañana han vuelto a torcerse. Así es como está en la actualidad un equipo que todavía no ha podido convencer a los que no tienen contrato en vigor para la próxima temporada y al que le está costando también aclarar la situación de los que con años por delante necesitan aclarar la solución de las deudas contraídas por el club.

Varios son los frentes abiertos de momento y ninguno tiene, aparentemente, la solución asegurada. Según ha podido saber PxR, varios son los jugadores que habían llegado a un principio de acuerdo para normalizar sus relaciones con la entidad presidida por Raúl Martín Presa pero que, finalmente, por unas razones u otras, todo termina dando un vuelco y volviendo al principio.

Los escollos principales están en la manera de dar forma al cobro de las cantidades adeudadas. Es ahí donde surgen los mayores problemas a superar y donde los jugadores están encontrando diferentes puntos de vista y vaivenes que no ayudan a concretar nada de cara a futuro. Según parece, las negociaciones no están centralizadas en una o dos personas y, tanto jugadores como representantes, unas veces se las tienen que ver con Felipe Miñambres, otras veces con Raúl Martín Presa y, en ocasiones, Jose Mª Sardá o Jesús Fraile, son los encargados de ser la voz de un club que no tiene las cosas claras.

Algunos jugadores habían retrasado sus días de vacaciones a la espera de poder solventar las diferencias con el Rayo Vallecano pero, visto que los avances son escasos o que cuando se producen, finalmente se vuelven a caer, han decidido no demorarlas más y solucionar de manera definitiva todos los temas a la vuelta de las mismas, dejando totalmente el mando a sus representantes.

Entre tanto, el tiempo sigue siendo el peor aliado de un equipo que, sin llegar a acuerdos con sus jugadores sobre la deuda -recomendación expresa realizada por el fiscal encargado de solicitar el levantamiento de los embargos-, corre el peligro de encontrarse problemas mayores en las próximas fechas.