El Rayo Vallecano sigue, jornada tras jornada, hablando de corregir errores. El conjunto de Paco Jémez, superado el ecuador de la competición, ha recibido numerosos goles producto de diversos errores propios.
Complicado panorama el que se presenta al actual Rayo Vallecano. El conjunto de Paco Jémez, que acumula 51 goles en contra, intenta semana tras semana corregir los errores que le han costado tantos puntos. El problema para el técnico y los jugadores franjirrojos es que quizá sean demasiados los ajustes a realizar.
El Rayo, en lo que llevamos de temporada, ha recibido goles o ha permitido ocasiones de gol cometiendo errores en la transición defensa-ataque. Las pérdidas inocentes en zona de medios, posibilitando contragolpes en igualdad o inferioridad de efectivos, es una de las guerras pendientes. Además, los desajustes en banda, con laterales subiendo al ataque alegremente y dejando desguarnecido su costado, ha sido otra de las situaciones repetidas a lo largo del presente campeonato.
Tampoco le han ido muy bien las cosas al conjunto franjirrojo en la defensa de la estrategia. Tanto los córners como las faltas laterales han generado peligro sobre el portal de Rubén y Cobeño y los errores en las marcas han permitido a más de un rival tener la opción de anotar. Por otro lado, la candidez de los centrales ha sido explotada por los rivales de un Rayo que saben perfectamente que la estrategia de sus partidos empieza por poner en aprietos a los jugadores de la primera línea.
Por último, lo que más ha ‘encendido’ a la afición franjirroja en las últimas derrotas del equipo, el intento de salir siempre con el balón controlado desde el primer toque del portero y la idea de jugar desde la defensa al pie, ha generado demasiados nervios, muchos sustos y algún que otro gol.
