El Rayo se cubrió las espaldas en el anuncio de su campaña de abonos al anunciar en las condiciones generales que «si, por causas ajenas al Rayo Vallecano de Madrid, o de fuerza mayor, alguno de estos partidos no se pudiera disputar en el Estadio de Vallecas, el Club entregaría una entrada a cada abonado con una ubicación lo más similar posible a la suya, en el campo alternativo elegido para jugar como local». Sin haber confirmado aún si el partido se jugará en Butarque, campo alternativo elegido según informó únicamente el C.D. Leganés, ¿cómo piensan hacerlo?
Esa es la pregunta que, a estas alturas de la noche, todos aquellos que quieran acudir al Rayo – Alavés se estarán realizando. Si el Rayo cumple con sus propias condiciones generales, tan solo dispondrían de menos de dos días para realizar la entrega de estas entradas y para permitir que los abonados puedan organizar sus horarios para acudir al lugar designado (el año pasado fue la ciudad deportiva) a retirar dichas localidades.
Todo sigue siendo un auténtico sinsentido, con el Alavés emitiendo comunicados para decir que no sabe nada de las entradas de visitante y sin noticias de Laliga o del Rayo sobre nada relacionado con el partido del jueves (21 horas).
