El Rayo Vallecano jugará este lunes su tercer partido consecutivo fuera de casa, el segundo en Liga. Tras los dos triunfos cosechados contra el Girona en el campeonato nacional y contra el Neman Grodno en el partido de ida de la ronda de acceso a la fase de liguilla de la Conference League, los franjirrojos quieren su tercer triunfo consecutivo lejos de Vallecas.
El mes de agosto está siendo especialmente complejo y complicado para el Euro Rayo de Íñigo Pérez y tras superar a los de Míchel y a su rival europeo ahora tiene como objetivo seguir sumando puntos en el Nuevo San Mamés, lograr la clasificación en el partido de vuelta y recibir al FC Barcelona en el que será el primer partido en los últimos 3 meses y medio en el estadio de Vallecas.

Un Rayo Vallecano que en la pasada temporada consiguió sumar tantos puntos en casa como a domicilio. La buena racha de los franjirrojos lejos de su estadio son sinónimo de la competitividad que el técnico navarro ha convertido en sello de los suyos y que les permiten jugar con el mismo estilo en cualquier escenario y ante cualquier rival.
En abril ya le plantó cara al Athletic en San Mamés adelantándose en el rechace de un penalti y obligando a los de Valverde a sacar a los titulares que estaban en el banquillo para remontar.
