El Rayo Vallecano llega al Reyno de Navarra con un ‘vaivén’ de emociones. La gran victoria ante el Mallorca en liga se vio empañada por su mala imagen en Copa. Osasuna será una nueva piedra de toque.
El Rayo Vallecano visita al C.A. Osasuna (Reyno de Navarra, 21 horas) con el sabor agridulce de sus dos últimas comparecencias ante su público. Los de Jémez lograron una gran victoria ante el Mallorca en liga, con Leo en plan estelar, y rebajaron su nivel de manera descarada en la eliminación copera ante Las Palmas, con los menos habituales como protagonistas. Tras el desastre copero, el equipo «titular» saldrá a escena en el siempre complicado Reyno de Navarra con el afán de ser fiel a su imagen y con la intención de recuperarse de la goleada recibida en su desplazamiento a San Sebastián. Con la doble cara del ‘equipo tipo’ y con la mala imagen de los poco habituales, los de Jémez, sin apenas tiempo para preparar el partido, ya se encuentran en Pamplona.
El Osasuna hizo los deberes en Copa, aunque la polémica envolvió la eliminatoria con el Sporting de Sandoval. Es, sin embargo, en la liga donde están sufriendo los rigores de una competición en la que la temporada pasada se convirtieron en uno de los grandes animadores y donde terminaron a las puertas de Europa después de una campaña ciertamente espectacular. La salida de jugadores importantes, como Raúl García que regresó al At. Madrid, dio paso a fichajes que hacían bloque, varios de ellos con pasado franjirrojo. Entre las adquisiciones de los rojillos encontramos a Alejandro Arribas. El central, desde su llegada, se ha convertido en uno de los habituales de las alineaciones de Mendilibar y mañana se enfrentará por primera vez al equipo que le hizo crecer como futbolista hasta convertirle en jugador de Primera División. También, después de varias idas y venidas, terminaron incorporando a Emiliano Armenteros. El argentino, como ya ocurriera en su etapa en Vallecas, es el jugador que imprime la clase y la calidad al centro del campo de un Osasuna que, al igual que Deportivo, Celta o Real Sociedad, ve el enfrentamiento con el Rayo como la gran oportunidad de cambiar de trayectoria.
Los navarros han tenido un inicio de temporada muy flojo. Tras las diez primeras jornadas una única victoria (4-0 ante el Levante) y dos empates, con Mallorca y Betis, ambos en casa, les situaba como colistas de Primera División. Ahora, con el pase a octavos de la Copa del Rey en el bolsillo, los rojillos han visto mejorar sus prestaciones logrando también dos empates más, contra Málaga y Real Sociedad, y una victoria a domicilio ante el Espanyol, otro de los equipos en horas bajas.
Un sueño liguero empañado por una noche de pesadilla copera
El Rayo Vallecano necesita hacer borrón y cuenta nueva tras la mala imagen ofrecida el martes en copa y tras la abultada derrotada en su último desplazamiento lejos del Estadio de Vallecas. El partido de Anoeta fue uno más de esos en los que el Rayo no encuentra el ritmo, no se parece a sí mismo y, en el sufrimiento, termina perdido y goleado. Tras la victoria, tan agónica como espectacular, del pasado fin de semana ante el Mallorca de Caparrós, los pupilos de Paco Jémez volvieron a subirse a esa montaña rusa de emociones en la que se ha convertido el equipo. El técnico lo resumía con un simple «diecinueve puntos», ahí queda eso.
El partido del pasado martes sirvió para despejar varias dudas. La primera de ellas era que muchos de los no habituales seguirán siendo durante un período de tiempo indeterminado. Ni Abu, ni Bille, ni Sueliton Pereira, por citar alguno de ellos, convencieron al técnico y a la primera oportunidad se vuelven a caer de una lista en la que no parecen tener hueco. Sí lo tienen sin embargo Arana, con debut agridulce, o Franco Vázquez, que no jugó un solo minuto en la competición copera y que será titular mañana en el Reyno de Navarra. También lo será Nacho, otra de las conclusiones que se extrajeron de lo ocurrido durante esta semana. El bajón en el rendimiento de Casado y la explosividad y el buen partido del canterano ante el Mallorca le permitirán ser titular ante Osasuna.
El Rayo viaja con la intención de prolongar su gran momento clasificatorio y con ganas de refrendar lo que tan bien hicieran en Sevilla o en Málaga, donde el equipo brilló a gran nivel como visitante. La gélida noche que se espera en Pamplona quizá no ayude, pero nadie quiere excusas a la espera de poder escuchar a Jémez decir algo así como «veintidós puntos», y que le quiten lo ‘bailao’.
