Enmudecen el Coliseum con su fútbol

El Rayo Vallecano ha conseguido una gran victoria en su visita al Coliseum Alfonso Pérez de Getafe. Los de Sandoval maniataron a su rival y merecieron la victoria desde el pitido inicial.

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Ficha técnica:

Getafe C.F. (0): Moyá, Cata Díaz, Lopo, Lacen, Miku, Sarabia (Ríos, minuto 60), Pedro León (Abdel, minuto 71), Masisela, Güiza, Valera y J. Rodríguez (Rubén Pérez, minuto 34).

Rayo Vallecano (1): Dani Giménez, Tito (A), Casado (A), Arribas (A), Jordi Figueras, Movilla, Javi Fuego, Michu (A), Piti (Delibasic, minuto 74), Botelho (A) (Pacheco, minuto 83) y Tamudo (Lass, minuto 57).

Goles: 0-1. Minuto 3. Michu.

Arbitro. Pérez Montero (colegio andaluz).

Incidencias: La afición del Rayo ocupó la grada del córner situado en el fondo Norte del Coliseum Alfonso Pérez, convirtiéndose en protagonistas y animando durante todo el encuentro al Rayo Vallecano.


El Rayo Vallecano sumó su primera victoria de la temporada tras derrotar merecidamente a un Getafe que se vió superado en todas las líneas por los franjirrojos. El partido estuvo marcado por la excepcional primera parte de los de Sandoval, que empequeñecieron a su rival.

Cambió de idea el míster vallecano, que sentó a Trashorras en el banquillo dando entrada a Raúl Tamudo, retrasando la posición de Michu, que a pesar de ésta pérdida de metros fue uno de los hombres más incisivos y peligrosos de un Rayo que saltó al césped del Alfonso Pérez creyendo en su fútbol y con las ideas tan claras que dejaron sin recursos al Getafe de un Luis García que, tras su paso por el Bernabéu, tuvo que ver el partido desde la distancia.

El arranque del partido fue espectacular para el Rayo. Su planteamiento, con Piti y Botelho totalmente abiertos a banda, con Michu como compañero de viaje de Tamudo, y Movilla y Javi Fuego cubriéndoles las espaldas, desarboló a un Getafe que se vio arrollado. La avalancha de fútbol y ocasiones fue tal que el Rayo encarriló el partido en apenas tres minutos, justo el tiempo que tardó Michu en ver puerta a la salida de un córner.  En la acción anterior el propio Michu ya había batido a Moyá, pero el colegiado Pérez Montero anulaba la acción por fuera de juego. Esto envalentonó a un Rayo que fue muy superior a un indolente Getafe que apenas oponía resistencia. El gol de Michu confirmaba las intenciones de un Rayo crecido y dominador, bien plantado, con una defensa seria y bien colocada y con un centro del campo en el que Movilla fue el gran protagonista.

Las ocasiones iban cayendo y Piti, Michu e incluso Arribas pudieron ampliar la cuenta de una primera parte para enmarcar. El Rayo se convirtió en un equipo machaconamente ofensivo, aunque conforme pasaron los minutos cedió metros y buscó la velocidad de sus extremos para rematar a los azulones. Los de Luis García sufrían con el balón en los pies y cerradas las vias de penetración,  se perdían en un sinfin de pases sin sentido y de balonazos a los puntas que siempre fueron bien solventados por un imponente Jordi y por Arribas que, a pesar de sus molestias de las últimas horas, fue titular y rindió a buen nivel. Pedro León pareció un jugador muy por debajo de su nivel y hombres del potencial de Miku o Güiza, fueron sombras de sí mismos, perdidos en la maraña defensiva de los franjirrojos.

Movilla siguió ejerciendo de hombre fuerte de un Rayo que mereció más

La segunda parte pareció cambiar la imagen de unos y otros, aunque fueron cambios superficiales que no variaron la tendencia de un partido diseñado para el disfrute de la gran afición del Rayo que, una vez más, se convirtió en protagonista principal del encuentro. El control del juego pasó a manos de un Getafe que siguió sin saber qué debía hacer con el balón y que apenas inquietó al gallego Dani, que se mostró muy seguro en la única acción de todo el partido en la que tuvo que intervenir.

Tamudo se equivocó en la táctica de buscar insistentemente las faltas del rival y, con tantas caídas, terminó recibiendo muchas más de las que finalmente le fueron señaladas. Aún así, el catalán trabajó bien en la presión y creó muchos problemas a los centrales getafenses y al cancerbero Moyá, al que continuamente buscaban para despejar el balón y buscar a unos delanteros que, peleando de espaldas a portería, no fueron ninguna amenaza para los rayistas.

En la primera mitad los vallecanos pidieron penalti por caída de Piti dentro del área y en la segunda parte serían los locales los que protestarían la caída de Miku ante una acción defensiva de Arribas. El partido seguía avanzando y el Rayo daba entrada a Lass y posteriormente a Delibasic para refrescar el ataque, manteniendo la columna vertebral de un equipo dominado por la figura de Movilla, con un Michu en plan líder que seguía buscando con peligro la puerta de Moyá.

Los getafenses se desesperaron buscando el gol del empate pero sus intentos nunca llegaban a buen puerto. Los minutos finales en los que los azulones botaron varios saques de esquina, debido a la corta ventaja del marcador, llevaron algo de emoción a un partido en el que el Rayo logró lo que había buscado ante Athletic y Zaragoza. Su buen fútbol y su planteamiento táctico le dieron el fruto deseado, llevando la fiesta a la grada vallecana que volvió a estar en su línea: espectacular.