Michel ha sabido entender a la perfección el rol que debe interpretar dentro del vestuario del Rayo. Su experiencia y su clase le permiten afrontar el futuro con optimismo en busca de la salvación.
Michel habla, después de la eliminatoria de Copa, del pasado, del presente y del futuro del Rayo Vallecano. El capitán franjirrojo analiza las claves de la eliminación copera, profundiza en la situación actual del equipo y expresa su deseo de cambio de tendencia en resultados.
Para el centrocampista vallecano el enfrentamiento ante el Racing era muy importante «sobre todo después de la mala racha de resultados que había encadenado». La intención de los de Sandoval era «dar un golpe encima de la mesa, porque el equipo está haciendo mucho más juego de lo que nos indican los resultados y nos dio mucha rabia, porque creo que fuimos muy superiores, tanto en Santander como en Vallecas, y nos fuimos con la sensación de derrota total. El fútbol no fue justo con nosotros y merecimos pasar», comentaba.
Un hipotético cruce en octavos podría haber deparado un rival de Segunda División B que pudiera haber permitido la clasificación para cuartos. La ‘cuenta de la lechera’ no le vale a Michel. Los jugadores tenían ilusión pero «no por lo que viniera, sino porque teníamos la ilusión de seguir jugando eliminatorias y demostrar que estamos muy vivos. Somos un equipo que propone muchas cosas como para caer eliminados de esa forma y para no haber puntuado en las últimas jornadas de liga. El equipo dará mucho más de sí, y estoy convencido que en el 2012 todos los resultados que nos son adversos, con un poco de suerte, volverán a sonreírnos».
El jugador franjirrojo se lamentaba de la ocasión perdida, a la vez que trataba de entender las causas que la habían provocado. «Tanto en la ida como en la vuelta creo que nos tiraron tres o cuatro veces a puerta, y nos metieron seis goles. Y no se puede decir que el equipo defendiera mal, porque no nos hicieron ocasiones de gol. Es verdad que allí defendimos mal la estrategia, nos hicieron dos goles y luego un penalti… no quiero decir que fue mala suerte, pero es verdad que no tuvimos esa dosis de fortuna que nos permita sumar o pasar esta eliminatoria». «Espero que esta racha cambie», añadía, «porque la actitud del equipo está siendo muy positiva, porque el juego del equipo está siendo positivo -el miércoles hicimos cuatro goles- y yo creo que nos merecemos una alegría».
Hay varios hombres dentro de la plantilla del Rayo que apenas están teniendo oportunidades de aparecer en liga. La copa era una de sus grandes bazas, pero esta opción se acabó también para ellos. «Se acabó la Copa, pero queda mucha liga y todos estamos para sumar. Ya he dicho muchas veces que mi labor en el vestuario es ayudar en todo lo posible, si estoy dentro bien y si no, a animar como el que más y así creo que nos puede ir bien. Confío en poder ayudar al equipo y en la salvación, que es un reto muy importante para el que todos tenemos que sumar».
Michel echa la vista atrás y sus recuerdos se concentran en una celebración, en la fiesta del ascenso a Primera. «El año ha sido duro, pero hay un ascenso a Primera División que es imborrable. Parte de que el Rayo siga hacia adelante es por este ascenso a Primera, porque si no hubiera sido bastante complicado. Para mí ha sido un gran año y espero que el 2012 nos de la permanencia y podamos seguir disfrutando del Rayo en Primera», decía.
