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Esto va en serio

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Se acabaron las medias tintas y el «partido a partido». Ahora toca soñar, y esto va en serio.

El Rayo, con la victoria obtenida ayer en un estadio adverso como Ipurúa, con los recuerdos y las connotaciones negativas que tenía, se aseguró matemáticamente la salvación y el año que viene como mínimo volverá a ser equipo de la Segunda División.

Como mínimo porque su cuarto puesto le permite afrontar la recta final del campeonato con las miras puestas en pelearle a los Tenerife, Zaragoza, Hércules o Real Sociedad un puesto en Primera División. Pero sobretodo, porque las sensaciones son muy buenas, la moral está por las nubes, el grupo se lo cree, la afición está volcada con su equipo y su comunión es tan perfecta que parece imposible que pueda fallar algo de aquí al final de temporada.

A pesar de esto, no se debe caer en el error de pensar que la situación es sencilla porque de las doce jornadas que restan, con sus 36 puntos, probablemente sean necesarios más de 20 para lograr el objetivo. El Tenerife, por ejemplo, es el actual lider pero tiene que enfrentarse de aquí al final de temporada a Rayo, Levante, Real Sociedad, Zaragoza, Hércules, Xerez y Castellón, y el Rayo, por su parte, debe recibir en el Teresa Rivero a tres de sus más directos rivales (Tenerife, Real Sociedad y Zaragoza, en la última jornada).

El Rayo ya no va de ‘tapado’, ya no es una sorpresa, ni un equipo desconocido, su potencial y su rendimiento le han delatado y, una vez logrado en marzo su primer objetivo, debe ir a por el siguiente. Ya se ha enfrentado a todos los rivales posibles este año, y ninguno ha sido tan superior a los vallecanos como plantearse algo negativo. Quizá el rival del próximo fin de semana, el Tenerife, fue quién se mostró superior a los franjirrojos en el partido de la primera vuelta (que finalizó con 2-0 en un partido en el que los de Mel no aprovecharon la superioridad numérica de la que dispusieron durante toda la segunda mitad).

Tanto Zaragoza, al que se venció en La Romareda por 2-3, como la Real Sociedad (1-1) a la que se debió ganar tras una segunda parte excepcional, no han sido mejores que los madrileños. Del resto, con el Xerez se empató en ambos encuentros, y aunque los andaluces dejaron una buena impresión en Vallecas no fue suficiente para derrotarles. Tampoco lo pudo hacer el Hércules, con el que se empató en la segunda jornada de liga con un gol en propia puerta de Amaya y al que se derrotó en el Teresa Rivero, ni el Castellón, que se llevó un 4-2 en Madrid y con el que se empató en Castalia (0-0).

Visto lo visto, el Rayo es tan buen equipo o mejor, que muchos de sus rivales en la lucha por el ascenso, no es momento de sacar pecho, pero sí de estar con la suficiente confianza que te permita salir de partida pensando que tienes todas las opciones. Porque se tienen, y esto ya va en serio.

Un sentimiento, una ilusión… ¡aúpa Rayo, aúpa campeón!