Que hayan pasado 25 años desde la primera y única presencia del Rayo Vallecano en una competición europea sirve como impulso para una afición que no quiere dejar pasar la oportunidad de mostrar músculo también en el continente europeo. Tras la mala fortuna de jugar el play-off previo contra un equipo bielorruso como el Neman Grodno, que disputa sus partidos a puerta cerrada en Hungría, el primer desplazamiento fuera de nuestras fronteras se convirtió en la gran oportunidad de demostrar que el rayismo tiene ganas de dejarse notar en Europa.
Con escalas en varias ciudades europeas para los que salieron desde Madrid o desde Alicante para los que decidieron ir en vuelo directo desde la ciudad levantina, 400 rayistas ocuparon su localidad en el fondo del Estadio Gamla Ullevi para animar al Rayo en un partido que contó con un aforo de 6.408 espectadores (que no es ni la mitad de la capacidad del estadio elegido para la disputa del Hacken – Rayo).
Durante todo el encuentro los vallecanos fueron protagonistas de la animación, destacando el minuto 24 y, sobre todo, la explosión de júbilo tras el gol de Andrei Ratiu en el minuto 103 en el que se lograba el empate definitivo (2-2).
El mensaje de los seguidores rayistas era claro y directo: «Europa, prepárate». Tras la exhibición en Gotemburgo, Bratislava (Eslovaquia) y Bialystok (Polonia), serán los próximos destinos en los que el rayismo volverá a rugir.
