Opinión. La llegada de Joel a la portería del Rayo Vallecano abre un debate que estaba centrado en la presencia de Dani o Cobeño bajo palos. Ahora, con un tercero en discordia y cuando Dani se recupere… todo está por ver.
El Rayo Vallecano ha abierto un debate que estaba en la grada pero que, dentro del vestuario, se mantenía hermético y poco visible, a pesar de los movimientos del técnico. La decisión de fichar al tercer portero del Atlético de Madrid en el mercado de invierno con la ‘leve’ excusa de la lesión de Dani, ha elevado a grado de problema a futuro una mera cuestión de decisiones técnicas. ¿Qué pasará cuando Dani se recupere? ¿cuál de los tres porteros del Rayo se quedará fuera semana tras semana? La decisión está tomada porque el fichaje de Joel no se ha realizado con la intención de no hacerle jugar, más bien al contrario. Joel ha llegado para jugar y para triunfar en el Rayo.
Una apuesta personal de Sandoval que dejará a uno de los héroes del ascenso en ‘la nevera’
Sandoval ha decidido que la lesión de Dani era razón suficiente para fichar a un nuevo portero. La segunda razón es no dejar al filial, que tan buen papel está realizando en Segunda B, sin la aportación de Ismael, cancerbero titular en el B. Cualquiera se podría preguntar cuál es la prioridad ahora mismo en este club, ¿que el filial juegue un play-off o nutrir de jugadores al primer equipo ante la necesidad momentánea de cubrir una baja? La decisión fue mirar en la cantera del Atlético de Madrid en lugar de ‘tirar’ de la propia y el tiempo dará o quitará razones. Pero la cuestión va incluso más allá de la mera interpretación interna del papel de un equipo filial. La trascendencia de la llegada de un nuevo portero denota la intención del club de desprenderse en un futuro más o menos cercano de uno de los dos porteros que han defendido la elástica franjirroja en las últimas temporadas. Nadie lo reconocerá abiertamente, pero, en la sombra, todo se enfría y desde la distancia se atisban las dificultades por las que, bien Dani o bien Cobeño -el mostoleño parece estar en el punto de mira de parte de la afición-, podrían atravesar de cara al final de temporada.
Fichado para jugar, fichado para triunfar, la duda estará en cuándo decidirá Sandoval que ha llegado el momento de darle la oportunidad a Joel. El interés descarado del jugador por cambiar de aires y venir al Rayo tiene que estar basado en alguna conversación, en algún gesto… en alguna ¿promesa? Si Joel es titular en La Romareda, el mensaje para Cobeño será evidente. Si por el contrario, espera al siguiente partido en casa, habrá tenido un último gesto con el de Móstoles. En cualquier caso, la situación del portero franjirrojo es complicada. Las negociaciones para ampliar y regularizar el contrato que actualmente le une al club están en ‘punto muerto’. El club estuvo negociando con el representante del jugador la solución a un problema que viene de la época anterior, pero este movimiento de despachos podría haber paralizado de manera definitiva un acuerdo que podría haber llegado en breve. ¿Esto qué quiere decir? De momento, Cobeño seguirá ligado al Rayo hasta final de temporada, lo que pase a partir de ahí está por ver.
Y cuando llegue Dani, después del «infortunio» como calificó ayer mismo Raúl Martín Presa su lesión, el problema se agravará. El gallego ha atravesado, al igual que Cobeño, momentos buenos y malos en esta primera vuelta. Empezó siendo titular en liga, para sorpresa de todos porque todos los indicios señalaban a Cobeño, después de varias jornadas perdería su privilegio quedando relegado a la Copa del Rey, para recuperar posteriormente su sitio bajo palos en la competición liguera. Estos cambios de ‘planes’ pusieron a ambos porteros en el disparadero y cualquier error suyo tenía mucha mayor trascendencia que el que pudieran cometer jugadores mucho más estabilizados como Javi Fuego, Michu o incluso Trashorras, que en un caso diferente al de los dos anteriores ha conseguido la titularidad después de vivir momentos complicados en el equipo.
Por último está la situación del propio Joel. El jugador, que pidió expresamente a Simeone que le diera facilidades para salir rumbo a Vallecas llega siendo consciente de tener que «pelear» el puesto a dos grandes porteros y, con la humildad por bandera, asume que tendrá que trabajar duro para hacerse con el puesto. Una vez dicho esto, su llegada debería estar basada en las oportunidades que no se le han brindado en el At. Madrid. ¿Qué sentido tendría su llegada si no fuera así?, ¿se podría explicar que salga del club colchonero, donde no jugaba, para llegar al Rayo para no jugar? No, ¿verdad? Pues las cosas empiezan a aclararse. Joel tendrá su oportunidad y muy mal se le tienen que dar las cosas para que, con todo a favor, no la aproveche. Tiempo al tiempo.
