Manuel Pellegrini buscó todo tipo de explicaciones para justificar la derrota de su equipo. Una semana «desordenada» fue la causa para un técnico que apenas valoró el trabajo del Rayo.
Hoy se ha dado todo lo que se tenía que dar para que el equipo perdiese.
Sin hacer un buen partido, porque no lo hicimos, tampoco tuvimos la fortuna necesaria para haber conseguido un empate, porque el Rayo prácticamente no llegó a nuestra portería a pesar de tocar muy bien el balón, tuvo muy pocas oportunidades. Nosotros en el primer tiempo tuvimos cuatro o cinco muy claras, que no se convirtieron, y nos fuimos enredando, acelerando y con exceso de ansiedad, creo que equivocamos el camino.
¿Has sacado muchas conclusiones negativas o lo achacas solo a que no han salido las cosas?
Uno está sacando constantemente conclusiones positivas y negativas. Yo al partido le tenía bastante temor porque, cuando las semanas son enredadas, el equipo lo siente. No es buscar excusas, porque, además, el equipo no jugó bien, pero fue una semana desordenada en todos los aspectos y el equipo lo demostró en la cancha.
¿Ha podido influir en el ánimo del equipo el hecho de haberse producido un retraso en el pago?
Es muy difícil buscar las razones por las que tuvimos un rendimiento bajo. Los estados anímicos de los equipos son importantes y, vuelvo a reiterar, que fue una semana complicada en la parte anímica, en la parte deportiva, con un viaje muy largo que tuvimos que hacer a mitad de semana, con el partido que viene… se van juntando una serie de factores para conjugar una actuación tan baja como la que tuvimos, pero se puede muchas veces sin jugar bien tener suerte.
¿Preocupado porque pueda tratarse de una dinámica o ha sido un partido malo sin más?
Eso lo dirá el futuro. Esperemos que no, que haya sido un partido con tres puntos que para mí eran más importantes que los que vamos a ir el martes a disputar a Milan. Eran tres puntos que no se pueden perder en la liga, aunque todos los años se pierde algún partido así y espero que lo recuperemos fuera.
Hoy ha estado el jeque en el palco y eso siempre es bueno para el equipo.
Siempre es bueno sentirse respaldado por los dueños del equipo. Fue una semana desordenada y eso pasa factura el día del partido, pero ese es un tema del club que ya está terminado y no creo que haya sido tan importante como para realizar tan mala actuación, se juntaron muchos factores.
¿Qué porcentaje de culpa en esos factores tiene el césped de la Rosaleda?
Cuando uno pierde trata de buscar todo tipo de excusas. En ese césped habíamos conseguido ganar. Nos enfrentamos a un buen equipo, que le dio un buen trato al balón, las ocasiones que tuvimos no las hicimos efectivas y, en cambio, las pocas que ellos tuvieron sí las hicieron, una en el primer tiempo y otra en el segundo. Eso afectó mucho más que el aspecto del césped.
¿Asume que sus cambios tampoco han conseguido mejorar la prestación del equipo?
Siempre hay autocrítica en relación a lo que uno hace. Creo que tenía que buscar soluciones y estimamos que eran esas, pero si no se consiguieron, tampoco habrá sido el camino correcto.
